Juan Pablo Villalobos

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Su tiempo lo divide entre el marketing y la escritura. Nació en Guadalajara, Jalisco, y desde hace algunos años radica en España, en donde estudia un doctorado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha realizado estudios de mercado, crítica literaria y crítica de cine. La semana pasada presentó su primera novela Fiesta en la madriguera, publicada por la editorial Anagrama. Un relato provocador que aborda el tema del narcotráfico de manera poco común.

Novela
Comencé a escribir la novela hace más de cuatro años. En ese momento mi esposa se encontraba embarazada y precisamente comenzaron a surgir ansiedades de cómo educar a un hijo. Así que me vino la idea de escribir un relato donde un niño fuera el protagonista y tuviera un deseo inalcanzable. En ese proceso, el personaje se da cuenta de que no puede tener todo lo que quiere y tiene su primer descubrimiento de la realidad. La historia aborda el tema del poder y se manifiesta a través de los caprichos. El niño explora hasta dónde puede llegar y qué tanto poder tiene en función de su padre y su contexto. Primero pensé: “Será un niño que quiere un hipopótamo, un animal que representa lo absurdo”. Después reflexioné: “¿Qué pasa si ese niño quiere tener un hipopótamo y puede tenerlo?” Esa pregunta me llevó al tema del narcotráfico. Hace veinte años probablemente habría escrito la misma novela, pero en lugar de hijo de un narco, hubiera sido el hijo de un político. No me considero experto en el tema del narcotráfico. Me interesan las implicaciones que tienen el poder y la violencia. En esa época comenzó lo duro, todos los días había decapitados y con este trasfondo fui escribiendo la novela.

Tochtli
Concibo al personaje a través de la voz narrativa. Al ensayar si realmente me convencía trabajar con esta voz, me di cuenta de algo que me interesaba, y era narrar desde la perspectiva de Tochtli. Esto por una parte me permitía tener un acercamiento a la realidad desde el asombro. Por otra parte, Tochtli me liberó de tener que emitir juicios morales. Mi intención desde el primer momento no fue caer en un ensayo sobre la realidad desde el punto de vista social, político y económico. Eso no me interesa.

Narcotráfico
Infelizmente estamos en un marco de violencia, aunque también veo un contexto de paranoia generalizado. Ahora se especula sobre la narcoliteratura. En mi novela, el narcotráfico lo tengo como un telón de fondo, más que un interés particular. Conozco poca literatura sobre narcotráfico, he leído lo más conocido, pero creo que hay algunos autores con cierto oportunismo. En mi caso intento abordar el tema desde una perspectiva diferente y, además, sugiriendo algunas cuestiones que se traducen en provocaciones. Algunos dicen que estoy normalizando la violencia, yo digo que no se trata de eso, se trata de mostrar un fenómeno que es acompañado por otros tipos de violencia.

Crítica
Realizo crítica literaria y de cine. En el doctorado que curso, estudio la obra de escritores excéntricos latinoamericanos, como Efraín Hernández, Juan Emar, Pablo Palacio y Felisberto Hernández. A estos escritores los he abordado desde el ámbito académico, más allá de la crítica de valoración de un medio de comunicación. También hice crítica de cine para distintos ciclos que organizan en Tarragona. Esta experiencia resultó interesante, ya que mis colaboraciones las escribí en catalán.