Impuestos para gobernar

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La base fiscal en México es bastante endeble, y lo primero que se debe que hacer “es enderezar eso, la crisis fiscal es el factor crítico” del país, expresó en Guadalajara el profesor de la Universidad de Londres, Wayne Parsons.
Comentó que de lo que se ha enterado de México es que la gente no paga porque no confía en que el gobierno lo invierta bien. Los contribuyentes no observan que sus impuestos lleguen “a la gente que está hasta abajo de la pirámide”.
Ante decenas de estudiantes, autoridades universitarias y uno que otro político que se dieron cita para escuchar la conferencia magistral de Wayne Parsons, titulada: “Políticas públicas y gobiernos locales”, organizada por el Departamento de políticas públicas, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Parsons dijo textual: “Los impuestos en la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico] distribuyen la riqueza, en Latinoamérica no; así que hay que entender esto, la gente no lo paga porque no confía en que el gobierno lo invierta bien…; los ricos no pagan, los pobres no pueden, sólo la clase media paga impuestos.
”La pregunta debe ser: ¿En qué medida se pueden utilizar las políticas públicas para construir confianza?, necesitamos atacar la crisis del Estado, no podemos atenernos al petróleo… hay que remediar el problema fiscal a fondo, entonces, ¿cómo le hacemos para que los ricos paguen?, ¿cómo le hacemos para que los impuestos tengan un efecto redistributivo?, todo esto es política gubernamental”.

Educación e impuestos
En términos generales, manifestó que la inversión por estudiante en México es de cinco mil dólares [51, 500 pesos] anuales, cifra similar a algunos países con mayor desarrollo económico; sin embargo, el desempeño de las y los estudiantes mexicanos “no está bien… les va mejor que a ustedes, gastando igual”.
Dijo, además, que la mayor parte de los contribuyentes cautivos recae en la clase media y aún así los padres de familia de este rubro hacen un gran esfuerzo para que sus hijos acudan a escuelas privadas, a pesar de que ya contribuyeron con el sistema educativo a través de sus impuestos.