Foto: Abraham Aréchiga

Exposición

Formas del agua, trece obras en relieve


La obra del pintor Rutilio Medina, bajo el nombre de “Re-visión, las formas del agua. Arte para ver y tocar”, se exhibe en la Biblioteca Pública y fue creada para personas con discapacidad visual

Por Martha Eva Loera
29 Octubre 2018

Formas fugaces y escurridizas del agua en un remolino, ondulación, torrente o cualquier tipo de movimiento son mostradas en la exposición táctil exhibida en el tercer piso de la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola.

La exposición “Re-visión, las formas del agua. Arte para ver y tocar”, del artista plástico y pintor Rutilio Medina, fue abierta el pasado 20 de octubre y estará montada hasta el 30 de noviembre, pensada para las personas con discapacidad visual, ya que el objetivo es hacer accesible, por medio del tacto, las imágenes que pueden ser percibidas por los ojos. Sin embargo puede también ser disfrutada por el público en general.

Se trata de veinte piezas en relieves. Trece hechas de plastilina sintética (que miden sesenta por sesenta centímetros), forradas con pegamentos, y otras hechas con fibra de vidrio (siete, que miden cincuenta por cincuenta centímetros).

La exposición es resultado de un proyecto de hace cuarenta años que Rutilio Medina retomó y del que hizo una segunda versión.

Medina se define como un pintor de formas abstractas y fue en el año 1975 cuando empezó a trabajar en diversas técnicas no ortodoxas, en las que utilizaba materiales diversos, después se interesó en las formas del agua y cómo plasmar éstas artísticamente, tomando en cuenta las reacciones de la gente al escuchar las olas del mar o el agua en movimiento.

“El agua en movimiento provoca embeleso, éxtasis, arrobo y fascinación. Hay personas que pueden pasar horas escuchando el oleaje del mar o el torrente de un río porque les genera una fuerte atracción, la mente trata de conservar las figuras, de las cuales no se tiene plena conciencia de lo que en realidad se está viendo. Cosa similar ocurre con el fuego, que es enigmático y a algunos les provoca tranquilidad, y a otros, lo contrario”, explica el autor de las piezas en exhibición.

La fascinación por el agua perdura cuando está quieta o semiquieta, como en los estanques, lagos o lagunas, ya que el líquido en sí tiene el poder de cautivar y encantar.

“Estaba yo interesado en las formas del agua en los años setenta, cuando de manera casual conocí a una persona con discapacidad visual, y me di cuenta de la barrera que había para ellos el conocerlas. No valía el hecho de que tratara de describir lo que yo estaba observando, y eso creó en mí cuestionamientos e inquietudes de cómo hacerle para que estas personas tuvieran la capacidad de percibir esas formas”.

Más sobre el autor

Luis “Rutilio” Medina nació en el Distrito Federal en 1946, pero de raíces arandenses. Emigró a Guadalajara en 1953. Es ingeniero civil de profesión, pero optó por dedicarse a la pintura. Radicó en Roma (1970-71) y estudió pintura con Alfonso Citadino.

Fue fundador de la Galería Pere Tanguy y socio fundador de la Galería OM con Alejandro Colunga, en 1975, director de la Galería Municipal Torres Bodet, desde 1977 hasta 1990, además de director de la Galería de Arte Moderno (1987 a 1990).

Como artista ha participado en más de doscientas exposiciones colectivas e individuales en el país. Además de las que ha montado en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Colombia.

Entre los premios que ha ganado se encuentra el tercer lugar y mención honorífica en el Concurso D.B.A. Jalisco; Medalla “Miembro Distinguido de la Comunidad” Ayuntamiento de Guadalajara (1975) y la Placa de Honor al Mérito Cultural otorgada por el Ayuntamiento de Zapopan (1991).



Nota publicada en la edición 991


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