Carlos Guzmán Moncada
Me sentí orgulloso y contento. Es un esfuerzo que valió la pena, no sólo por el título de doctor, sino por todo lo que ello representó
Foto: Francisco Quirarte
Por Gala Aguilar
5 Noviembre 2007
Carlos Guzmán Moncada siempre supo que quería escribir e investigar y al combinar de forma exitosa esas dos actividades, pudo plasmar el ensayo “Una geografía imaginaria: México y la normativa catalana del exilio”, ganador del premio de ensayo Joan Fauster, que le fue entregado hace poco en Valencia, España, en el marco del “Premis Octubre”. En este texto muestra la visión de algunos escritores españoles que estuvieron en nuestro país como exiliados con motivo de la Guerra Civil y quienes dan su punto de vista sobre diversos temas. Algunos son: Joseph Roure Torent, Pere Calders, Agustín Bartra y Anna Muriá. También es profesor e investigador y desea continuar su especialización en la máxima casa de estudios de Jalisco. ¿Qué temas analiza en su trabajo? Es un ensayo literario que consta de 250 páginas y que habla de la imagen de México desde el punto de vista de los escritores españoles que estuvieron exiliados. Sin embargo, está escrito en catalán, por lo que el esfuerzo realizado fue mayor y es producto de mi trabajo de tesis doctoral para la Universidad Autónoma de Barcelona. ¿Porqué es importante su trabajo? Porque analiza la visión de los extranjeros y eso pudiera ser enriquecedor. ¿Le fue difícil hacerlo? Es un trabajo que requirió de una ardua investigación de campo, porque no son autobiografías o memorias de los autores, sino que se enfoca a estudiar de manera conjunta las visiones heterogéneas de un país a otro. No se trata de biografías, sino de la reseña de su cultura. ¿Cuál fue su experiencia en España? Fue muy rica en todos los sentidos, porque viví casi ocho años y aprendí mucho en el ámbito profesional, académico y personal. Pude conocer más de cerca esta cultura y me familiaricé con el medio, la lengua, lo cual me permitió especializar los conocimientos en mi área de interés y comenzar a publicar varios artículos, algunos de ellos en catalán. ¿Qué sintió al ganar el concurso? Me sentí orgulloso, contento. Es un esfuerzo que valió la pena, no sólo por el título de doctor, sino por todo lo que ello representó: sacrificio familiar, estar lejos de tu país… ¿Cuáles son algunas de las conclusiones? Que es un material muy rico, digno de seguirlo trabajando. En cierto modo era necesario trabajarlo con mirada externa. Pude establecer esos puentes de conexión por medio de una visión de análisis, de literatura comparada, con lo que se abordan temas diferentes a la vez. ¿Cuál es la diferencia de publicar en México o en España? Barcelona en particular es la capital de la edición. En ese sentido hay una fuerte lucha entre la oferta y la demanda. Es relativamente fácil publicar allá, pero como se publica mucho, es difícil vender, porque existe una sobresaturación en el mercado, a diferencia de México, donde es difícil publicar y que se vendan los libros. ¿Cómo llegó a España? Por medio de una beca. Llené una solicitud, realicé los trámites y fui seleccionado, además de que busqué contactarme con los miembros de la Universidad de Barcelona, lo que resultó favorable. ¿Cuál es el siguiente proyecto? Voy a trabajar en la traducción de varios textos del alemán que tienen que ver con la teoría de la literatura, sus géneros y formas de expresión y de vida de ese país.


Nota publicada en la edición 504