Foto: Abraham Aréchiga

Política

“Aprobatoria” la administración saliente en Jalisco


Sexenio de Aristóteles Sandoval fue positivo, pero no pudo resolver los problemas de fondo

Por Mariana González
10 Diciembre 2018

La gestión del gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, fue exitosa en los aspectos de posicionamiento internacional de la entidad; en la atención a temas de movilidad; y en la negociación con los actores políticos, pero fracasó en el avance de temas de fondo como infraestructura vial, inseguridad, gestión del abasto del agua y su relación con grupos de poder como los transportistas, coincidieron especialistas de la Universidad de Guadalajara.

La coordinadora del Observatorio de Procesos Electorales, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Mónica Montaño Reyes, dijo que el sexenio de Sandoval Díaz podría calificarse con un 6, pues fue “un gobernador abierto, pero que no pudo resolver los problemas de fondo”.

En el tema de la innovación, la internacionalización y el desarrollo económico, la evaluación del gobierno saliente puede ser buena, ya que Jalisco se colocó “en un área de oportunidad” en los mercados internacionales, lo que ha constituido un “verdadero hito en el campo de la proyección económica”, subrayó el Jefe del Departamento de Estudios Políticos del CUCSH, Armando Zacarías Castillo.

“En el estado las grandes expectativas estaban planteadas sobre un posible nuevo modelo de desarrollo económico que permitiese un impulso y una proyección internacional, cosa que, a lo largo de este sexenio, logró de alguna manera consolidarse, y la entidad ofrece uno de los mejores modelos para hacer negocios en los ámbitos nacional e internacional”.

Los académicos coincidieron en que el Programa de MiBici Pública ha sido uno de los más exitosos de la administración de Sandoval Díaz, pues escuchó a colectivos y organizaciones civiles para favorecer la movilidad no motorizada, y que ciertos sectores sociales tuvieran una alternativa distinta para transportarse.

Concordaron en que los casos de corrupción en dependencias como la Secretaría de Salud y la inseguridad fueron dos de los temas que más afectaron el desempeño del gobernador y que influyeron en la opinión pública; citaron el atentado contra el exfiscal Luis Carlos Nájera y el reciente ataque en La Huerta, en el que fallecieron seis policías estatales.

“Esto implica la correlación de diferentes instancias locales y federales, y constituye un lastre muy importante que queda dentro de este gobierno, que no logró atender estos problemas. El sexenio inició con un rango de 75 mil delitos en 2012 y termina con 160 mil, que evidencia un crecimiento importante en este tema que no sólo depende de la estructura local, sino de la federal, y que plantea una relación sumamente compleja para los nuevos gobiernos que deben resolverlos”, declaró Zacarías Castillo.

En materia de infraestructura, el gobierno estatal no logró un entendimiento con las instancias federales que derivó en un incumplimiento en la conclusión de la línea 3 del Tren Ligero y las adecuaciones de la línea 1, además de las vialidades en la periferia de la ciudad.

“Si bien hubo una tendencia positiva hacia la innovación, el desarrollo y la proyección de una estructura económica y de un lanzamiento del Estado de Jalisco en el mercado internacional, cuyos indicadores son positivos; también tiene, para el mismo lado, indicadores complejos en la perspectiva de la corrupción, de la falta de obra e infraestructura, porque no logró concluirse la línea 3 ni los resultados que estaban esperándose; además, la violencia es uno de los factores que opacan lo positivo de otras áreas”, remató Zacarías Castillo.



Nota publicada en la edición 997