Foto: Alonso Sánchez

Altos

Jornaleros, cómo vivir al día


Explotados laboralmente, los trabajadores temporales en Jalisco viven en situaciones precarias. Investigación de la UdeG revela que familias enteras trabajan por un solo sueldo

Por Julio Ríos
9 Julio 2018

A la dificil situación que viven muchos jornaleros agrícolas en México, se suma una nueva forma de explotación laboral: contratar a empleados que llevan al campo a trabajar a toda su familia a cambio de un solo sueldo. Casi siempre por menos de dos salarios mínimos.

Esta modalidad es una de las que aparece en las investigaciones de María Rita Chávez Gutiérrez, investigadora del Departamento de Desarrollo Social, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, de la Universidad de Guadalajara.

“Lo hemos detectado principalmente en los Altos de Jalisco y regiones cañeras. En éstas la situación es peor. Los contratan por familias y por toneladas cargadas, y les pagan 40 pesos la tonelada”, detalla la académica.

La explotación laboral es una de las 11 modalidades tipificadas en la Ley para Prevenir, Combatir y Erradicar la Trata de Personas. Chávez Gutiérrez explica que existe una abismal diferencia entre el trabajo que prestan y la remuneración que reciben.

“De hecho en el país hay seis millones de personas que trabajan porque son de las familias de jornaleros agrícolas estacionales. Se contrata a 1 millón 900 mil jornaleros que supuestamente son trabajadores. Los otros cinco millones son de las familias. Eso trae una contradicción, porque en los hechos contratan a la familia completa y a quien le pagan es al jefe de familia”, amplió Chávez Gutiérrez.

Este fenómeno se da principalmente con los trabajadores jornaleros estacionales, quienes en Jalisco arriban año con año desde 1960, pese a que las condiciones inhumanas que sufren no han mejorado.

“Nosotros ubicamos a 360 mil jornaleros que llegan aquí a Jalisco, que se ubican en las zonas agroproductoras y cañeras. Las condiciones en que se da su trabajo no son las que legalmente deberían [tener] conforme a la Ley Federal del Trabajo. Las condiciones laborales no pasan del salario mínimo y las condiciones de vivienda no son las mejores. No obstante que hay programas de apoyos a jornaleros agrícolas, no dan abasto, ni desde el punto de vista de la infraestructura ni del punto de vista económico”, dijo Chávez Gutiérrez.

Agregó: “Normalmente se aseguran el salario mínimo. Puede que reciban de uno a dos. De cada 10 trabajadores apenas serán dos los que perciben la seguridad social”.

Los pocos que gozan del seguro social cuentan con coberturas que no alcanzan más allá de casos de emergencia y difícilmente cubren a la familia.

“Aunque los mismos jornaleros dicen que ellos ni quieren ir al seguro, porque pierden tiempo en salir a trabajar y, para ellos, trabajar es sobrevivir”.

En el caso de Jalisco, los jornaleros agrícolas son en su mayoría originarios de Chiapas, Oaxaca y Guerrero. Trabajan principalmente en los campos de berries en Jocotepec, de verduras en El Grullo o Sayula, en la pisca de chile en Talpa y Mascota o en la zona cañera de Tala, Acatlán de Juárez o Casimiro Castillo, y en los Altos de Jalisco, en Lagos de Moreno, Arandas o Tepatitlán, entre otros.

Los jornaleros son llevados a casas en el campo, donde viven sin estar comunicados. Varios medios de comunicación publicaron historias en 2013 y 2014 sobre las condiciones en que sobreviven: hacinados, durmiendo en el piso y donde sus capataces sólo les llevaban para comer pan dulce con refresco de cola. Las violaciones a los derechos humanos son cosa de todos los días.

Estas eran las condiciones cuando la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Jalisco realizó el rescate de jornaleros en granjas de chile, jitomate, cherry en Talpa y Lagos de Moreno. Los empleados no tenían seguridad social, aguinaldo o reparto de utilidades, ni vacaciones o crédito para vivienda, y ganaban cuando mucho 90 pesos al día.

“Nos hemos enterado por la prensa que aquí hubo un operativo. El gobierno del estado solo les proporcionó transporte para que se regresaran a sus comunidades de origen. No obstante que había una situación de trata, no debieron haber hecho eso. Debieron darle atención. Acuérdese que los delitos de trata se persiguen de oficio”.



Nota publicada en la edición 977