Foto: Fernanda Velázquez

Universidad

Recuerdan el trabajo periodístico de Javier Valdez


Periodistas se reunieron en la Cátedra que lleva el nombre del cofundador de Ríodoce, quien fue asesinado el 15 de mayo de 2017 en Culiacán

Por Mariana González
7 Mayo 2018

El trabajo periodístico de casi tres décadas que desarrolló el cofundador del semanario Ríodoce, Javier Valdez, se fundó en describir de manera detallada la realidad que no tuvo que buscar, sino que “lo atropelló” y de una “búsqueda constante e incansable” de la esperanza, aunque pareciera que todo estaba perdido, dijo el pasado jueves Andrés Villarreal, jefe de información de ese medio de comunicación sinaloense.

En el Paraninfo Enrique Díaz de León, y en el marco de la Cátedra Javier Valdez, organizada por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Villarreal dijo que la labor del periodista, que fue asesinado el 15 de mayo de 2017 en Culiacán, tuvo como base “un sufrido trabajo de reporteo” y una escritura que parece “más como un acto de dolor que de placer”.

Dijo que Valdez solía decir que los libros los paría y no los publicaba, que tecleaba con el esfínter apretado, o con el culo en la mano, pero al mismo tiempo, “y a pesar de todo, está la esperanza, que de dientes para afuera decía Javier no tener, pero que termina por filtrarse siempre entre líneas. Acercarse a los libros de Javier es ver cómo nuestra ciudad y nuestro país, no es otra cosa que un estado cavernario”.  

Dijo que su obra periodística fue similar a crear un mural a partir de pequeños mosaicos que tenían color por sí mismo, pero que iban formando una gran imagen.

“Eso fue lo que hizo Javier con las historias que incluyó en sus libros: pegó pacientemente una a una esas historias que es posible admirar en todo su conjunto y nos muestra un gran mural en el que se ha convertido ahora México, es muy bello el mural pero no refleja lo que quisiéramos. Es un mural de dolor, de terror, pero es al mismo tiempo de esperanza y de luces, y no olvidar que ese mural también es un reflejo de nosotros mismos”, expresó.

Sonia Serrano, periodista de Canal 44 de la UdeG y del Diario NTR, afirmó que la muerte de Javier “fue un duro golpe al periodismo de nuestro país, no porque sea un periodista más importante o más querido, sino porque defendía que se podía hacer periodismo en México sin morir en el intento y no fue así”.  

Recordó que la última vez que platicó con Valdez fue cuando la entrevistó para el libro que entonces preparaba, Narcoperiodismo, y aseguró que tras la charla le habló de la importancia de la valentía y de que el periodismo inteligente siempre mantendría a los comunicadores a salvo.  

Recalcó el lado humano, generoso y festivo de Valdez, que iniciaba charlando de periodismo, pero terminaba haciendo bromas y cantando al español Joaquín Sabina con un whisky en la mano.

 Gricelda Torres, periodista de Notisistema, aseguró que el asesinato de Valdez “fue una noticia que nos partió el corazón en dos a quienes le conocimos y aprendimos de esa rara combinación de humor, dignidad y sabiduría que sólo se obtiene al patear la calle entre testimonios de dolor y rabia”.

Ese 15 de mayo de 2017, en el año más violento de las últimas dos décadas, “no sólo lloramos al amigo y al maestro asesinado de la manera más cobarde en Culiacán, también por toda su voz y trabajo que representaba para el gremio, para el periodismo de investigación y para la gente a la que siempre usó en primer plano, de la que conoció sus nombres y sus rostros”, agregó.

Jesús Medina Varela, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de la UdeG, aseguró que a un año de la muerte de Valdez la situación “sigue peor y se agravó”.



Nota publicada en la edición 968