Foto: Mariana Hernández León

Ciénega

Estudiar el lago desde la mirada de la gente


Para preserver la cuenca de Chapala de los diferentes desarrollos económicos que crecen a su alrededor, investigadores estudian los nuevos usos de suelo y la relación entre el lago y los habitantes de la zona, cuyos resultados se socializan en conversatorios en la ciudad de Ocotlán

Por Iván Serrano Jáuregui
4 Septiembre 2017

Albercas, spas, restaurantes, vampiritos y birria son algunos de los clásicos atractivos dominicales para las personas que visitan la ribera norte y poniente del Lago de Chapala. Los servicios para la recreación abundan por la carretera que va de Ajijic a San Luis Soyatlán, mientras que en el sureste —entre Jamay y el municipio michoacano de Cojumatlán de Régules— se encuentran las tierras agrícolas, y en las localidades del norte los desarrollos urbanos y fábricas.

Esta diversidad de uso del territorio alrededor del lago es uno de los aspectos estudiados por académicos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo, entre otras, con el proyecto de investigación “Dinámicas socioterritoriales y agua en la subcuenca de Chapala, Michoacán y Jalisco. Estudio para la gobernanza y sustentabilidad del agua”.

Adriana Hernández García, profesora investigadora adscrita al Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), explica que “en el lado de Jocotepec y Chapala encontramos un nuevo uso de suelo que se está extendiendo, que es el turismo residencial; una población extranjera va creciendo. Hacia el lado de Jocotepec y Tizapán el Alto crecen las actividades agroindustriales, como los berries; éstas van transformando la relación de los pueblos tradicionales con su suelo”.

Describe que en los tres municipios de Michoacán que colindan con el lago se está extendiendo la zona agrícola, “y en tanto, en Jamay, en la zona del malecón, se ha reemplazado la playa por el uso agrícola, comercial y turístico”.

“En Ocotlán crecen los usos agroindustriales, lo que se evidencia en la franja de forrajeras. También hay propuestas, tanto en este municipio como en Poncitlán, de ampliar la zona habitacional y la turística a partir del ordenamiento territorial que se propone en la Zona Metropolitana de Ocotlán, conformada por Poncitlán y Jamay”.

Recalcó que el reto de la preservación del lago estriba en que el desarrollo económico avanza más rápido que las acciones de conservación y preservación; por ello es indispensable que quienes viven a diario el lago tengan los indicadores que derivan del estudio.

Esta investigación, realizada por el CUCiénega y la Unidad Académica de Estudios Regionales de la UNAM, considera la implementación de conversatorios, en los que se explicará a detalle el trabajo efectuado en los últimos tres años. El próximo será el martes 5 de septiembre a las 19:00 horas,  en la Casa de Cultura de Ocotlán, ubicada en la calle Niños Héroes.

Estrechan lazos académicos
La riqueza del lago ha propiciado que distintas instituciones unan fuerzas para estudiar su ecosistema. Entre 2015 y 2017 las universidades antes mencionadas se involucraron para conocer las dinámicas sociales de la cuenca, expresa Hernández García.

“Buscamos estudiar el Lago de Chapala no desde lo macro, sino desde la opinión de la gente, la mirada local de los pescadores, campesinos, de quienes viven el lago cotidianamente y son testigos de su conformación”.

Para esto fueron involucrados estudiantes de las carreras de Periodismo, Derecho y Psicología, del CUCiénega, así como jóvenes de las otras universidades.

“Quisimos que los nuevos profesionistas conozcan la investigación aplicada y que ellos mismos propusieran alternativas a las situaciones que ocurren. Algunos de estos jóvenes realizaron sus tesis de licenciatura a partir de estos estudios”.

Pese a que el proyecto, que será presentado el 5 de septiembre, concluye este año y con ello la colaboración entre universidades, este ejercicio ha ayudado a consolidar relaciones de investigación, como ha ocurrido con académicos de la Universidad de la Ciénega de Michoacán de Ocampo, ejemplifica la especialista.

“Un ejercicio interinstitucional es poder sumar las formas de investigación, los temas comunes y encontrar resultados más grandes. Sumamos intereses, temas y recursos”.

Añadió que los resultados de la cuenca de Chapala son compartidos con Waterlat Gobacit, reconocida red de docencia e investigación transdisciplinaria sobre políticas y gestión del agua en cuencas de Latinoamérica y el Caribe.



Buscamos estudiar el Lago de Chapala no desde lo macro, sino desde la mirada de quienes viven el lago cotidianamente
Nota publicada en la edición 938


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