Foto: Archivo

Foros

Independencia con fecha de caducidad (II)


En Guadalajara las instituciones de cultura ofrecen un máximo de diez foros a la comunidad local. Con este panorama, el proceso creativo se interrumpe en el último paso, el de la exhibición. De allí la importancia de los espacios independientes

Por Verónica López García
4 Septiembre 2017

La SCJ administra el Teatro Alarife Martín Casillas, Foro de Arte y Cultura, Sala del ex Convento del Carmen y el Ágora, y estos últimos dos espacios destacan por su falta de equipamiento. Por otro lado, el Foro de Arte y Cultura ha sido destinado como la sede del Joven Ballet de Jalisco, de tal suerte que prácticamente sólo el Alarife es un espacio que presenta teatro de forma regular a través del programa “Miércoles de teatro”, mientras que el resto de los días hay música popular y danza, siendo poco frecuentes las temporadas de fin de semana.

El municipio de Guadalajara por su parte es responsable del Teatro Jaime Torres Bodett y del Laboratorio de Arte Variedades, LARVA. En ambos espacios se programan temporadas de teatro, danza, música y circo, siendo la mayoría de los espectáculos producciones locales. Por su parte, la Universidad de Guadalajara es responsable de espacios como el Teatro Vivian Blumenthal, el Estudio Diana y el Teatro Experimental, en todos ellos se presenta teatro de factura local, con tanta demanda que las temporadas se limitan a tres fines de semana en promedio. Aunque tanto el Teatro Diana como el Auditorio Telmex también son foros universitarios, su vocación es notablemente distinta, entre otros asuntos por el inmenso aforo que ofrecen y que no empata con el tipo de teatro que se hace en Guadalajara y el escaso público que convoca. Podemos entonces decir que las instituciones de cultura ofrecen a la comunidad local un máximo de diez foros, ya que el Teatro del IMSS luego de que lo tuviera en comodato la compañía Luna Morena de 2009 a 2014, con una notable reactivación programática, ahora que ha vuelto al área de Prestación de Servicios del mismo instituto de salud presenta una cartelera muy irregular en la que predominan los festivales escolares.

En este panorama vemos que el proceso creativo que culmina en la exhibición y la circulación de piezas escénicas se interrumpe en el último paso, de ahí la importancia de los foros independientes. Y si bien no es posible que las instituciones satisfagan completamente las necesidades de exhibición, lo que sí pueden aportar, en el caso de la SCJ y las Direcciones Municipales, es una plataforma legal y reglamentaria que impulse a los centros culturales y salas independientes. En la actualidad los reglamentos operativos que otorgan licencias para que estos espacios funcionen están muy alejados de la naturaleza del quehacer escénico que ahí ocurre. La interpretación de los funcionarios de conceptos como “lucro”, “teatro comercial” y “promoción” se convierten en graves obstáculos para el trabajo escénico. La mayoría de las normas que reglamentan estos foros son las mismas que rigen el funcionamiento de restaurantes y bares, puesto que a la operación de los órganos de cultura se suma la intervención de las tesorerías estatal y municipales, entre otras instancias.

¿Qué función cumplen los foros y centros culturales independientes?, ¿cuál es su naturaleza?, ¿qué tipo de actividades simbólicas y económicas ocurren ahí? En principio son una plataforma para la presentación y circulación del arte, además colaboran positivamente en la dinámica comunitaria de los lugares en donde se encuentran. Activan los barrios al diversificar las actividades de convivencia de los vecinos, profesionalizan a los creadores al hacerlos protagonistas de todo el proceso del trabajo de gestión, que incluye la administración de un espacio; enriquecen las líneas estéticas de las artes escénicas, que suelen limitarse a las que establece la institución al otorgar cada beca.

En la cartelera actual la mayoría de las producciones que se presentan en los foros institucionales son resultado de un apoyo por el que se concursó, esto revela que el proceso de selección atravesó por la visión de pertinencia que tiene la misma institución. Mientras que en las salas independientes se construye una visión alternativa de cultura.

Necesitamos trabajar por un concepto de centro cultural y/o sala independiente que se distinga claramente de los centros de actividad cien por ciento mercantil, regidos por el consumo. Concepto que se acompañe de una reglamentación específica y de una burocracia que opere desde el conocimiento del circuito económico de las artes escénicas y de la función social que cumplen esos lugares. Hoy, espacios como “Sísifo. Teatro de la Sagrada Terquedad”, “Foro Periplo”, “El Embarcadero”, “Centro Cultural El Tercer Grupo”, “El Taller de Villalpando” y “Teatro Rabinal”, son algunos de los foros independientes que, con mayor o menor dificultad, resisten.



Nota publicada en la edición 938


Otros temas de interés

29 / Noviembre / 2010

29 / Junio / 2009

21 / Julio / 2008