Foto: Jorge Íñiguez

Salud

Eliminan tumores óseos sin dañar articulaciones


Procedimiento quirúrgico, introducido en 1994 en el Hospital Civil, permite retirar el tejido tumoral sin afectar la movilidad del paciente y con un costo moderado

Por Martha Eva Loera
4 Septiembre 2017

En el Hospital Civil de Guadalajara (HCG) implementan un procedimiento quirúrgico para eliminar los tumores óseos de tipo benigno sin dañar la flexibilidad de las articulaciones y que es más económico en comparación a la adquisición de una prótesis, afirmó Eduardo Manuel Robles Contreras, adscrito al servicio de ortopedia de la Unidad Fray Antonio Alcalde.

El procedimiento, introducido en el HCG desde 1994 por el especialista Robles Contreras, con la complicidad del patólogo Ismael Espejo, se denomina “resección marginal ampliada”. Consiste en quitar todo el tumor con una cucharilla grande y retirar el tejido tumoral restante con la utilización de un fresado de alta velocidad.

Después se hace un lavado con soluciones que pueden contener fenol,  y es protegida el área con gasas para colocar nitrógeno líquido dentro de la cavidad para congelarla (crioterapia) y ampliar el margen de eliminación del tejido tumoral. Finalmente, el hueco resultante es rellenado con cemento, con cemento y hueso o sólo hueso, según cada caso. Lo que se busca es quitar el tumor, conservar la extremidad y la articulación, así como su función.

Con este procedimiento, Robles Contreras tiene registrados más de 120 pacientes atendidos en este nosocomio.

Explicó que algunos tumores están latentes o inactivos, y requieren vigilancia periódica con radiografías simples; otros permanecen activos, porque van creciendo o sufren cambios de una manera lenta, y otro tipo son los agresivos, que crecen muy rápido, expanden el hueso como si se inflara un globo y lo destruyen. Éstos suelen medir más de cinco centímetros.

La técnica quirúrgica que implementa, y cuyo periodo de recuperación es de dos a tres meses, sirve para tratar a los tumores activos y agresivos, y según la evolución puede realizarse una cirugía de menor o mayor magnitud, a semejanza del tratamiento que se le da a una caries no muy desarrollada en un diente.

Señaló que el procedimiento puede costar alrededor de 15 mil pesos, con material incluido, mientras que una prótesis podría implicar un gasto de 200 mil pesos, recursos con los que no cuentan muchos de los pacientes del HCG.

Hace alrededor de 40 años, cuando era detectado un tumor, la indicación consistía en cortar una parte del hueso (cinco centímetros hacia arriba y otros cinco hacia abajo del nivel radiográfico), posteriormente colocaban un injerto (en ocasiones tomado del peroné del paciente o la cresta iliaca de algún familiar), que dejaba rígida la articulación y el paciente perdía movilidad de por vida, ya que era dañada la función del segmento tratado. Había otros casos en los que se recomendaba la amputación.

De un 30 a 40 por ciento de los tumores óseos en el ámbito mundial son hallazgos incidentales, ya que muchas veces una persona sufre una torcedura de tobillo o le molesta la rodilla, y, al tomar una radiografía, los especialistas encuentran tumoraciones asintomáticas.

El galeno reportó que hace 15 o 20 años, eran detectados tumores óseos esporádicamente. Fueron casos muy raros, pero actualmente cada semana hay uno o dos casos nuevos.

Los tumores pueden tener diferentes  consistencias, ya sea firme, dura o blanda. Uno de los síntomas principales son dolor en el sitio del tumor: puede ser nocturno y a veces se confunde con una torcedura, puede ser punzante, compresivo. Eventualmente cede a los analgésicos comunes, como el ácido acetil salicílico.

Hay tumores que se ubican en la epífisis —cada uno de los extremos de los huesos largos—, en niños y adolescentes, alrededor de la rodilla (que abarca el 50 por ciento de los tumores óseos), y en el hombro, en la muñeca y en la mano (en menor porcentaje).



Nota publicada en la edición 938