Foto: Abraham Aréchiga

Sociedad

Inundaciones en 350 puntos de la ciudad


Investigadores del CUCSH señalan que en su mayoría se deben al crecimiento urbano descontrolado y proponen establecer una estrategia de reordenamiento territorial

Por Laura Sepúlveda Velázquez
3 Abril 2017

Ante el problema de inundaciones en la Zona Metropolitana de Guadalajara no existe presupuesto gubernamental que pueda solucionarlo, pero sí para establecer medidas preventivas que contribuyan a disminuirlas.

Hasta ahora los estudios y las estrategias han sido insuficientes. Se estima que 350 zonas de la ciudad presentan este problema.

Luis Valdivia Ornelas, investigador del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), quien durante años ha estudiado el problema, dijo que los estudios técnicos deben ser orientados a mitigar el conflicto en las zonas en que se presentan las inundaciones y buscar que este patrón de alteración, asociado con el crecimiento urbano, no se repita en zonas en desarrollo, para no generar áreas propensas a inundación, así como establecer una estrategia de reordenamiento territorial.

“A partir de este diagnóstico acerca de las zonas inundables podremos establecer estrategias en infraestructura urbana, protección civil y ordenamiento territorial. El rezago ha sido histórico y ahora es mayor. La última actualización de infraestructura urbana se hizo en los años setenta”.

Informó que la única política que han mantenido a lo largo de los últimos 100 años ha sido incrementar la infraestructura hidráulica a través de la creación de infraestructura paralela (colectores intermedios) para disminuir la presión que se presentaba en San Juan de Dios. También con la creación de canales perimetrales para proteger a la ciudad de la llamada “agua bronca”, como el Canal Santa Catalina y Canal del Sur; de pozos de absorción a lo largo de Mariano Otero y de la realización de un estudio reciente de manejo integral de aguas pluviales.

Valdivia Ornelas aseveró que las inundaciones son producto de un crecimiento urbano desordenado, el entubamiento del colector principal del Río San Juan de Dios, cambios constantes en las geometrías de la infraestructura, el fenómeno de trasvase, urbanizaciones densas en las partes medias y altas de las cuencas —por ejemplo, en Patria y Acueducto, Santa Anita, Cerro del Cuatro, El Colli, Cerro del Tesoro—, donde surgen urbanizaciones con infiltración cero.

“Muchas intervenciones que ha hecho la autoridad desde los años 40 son con una información técnica parcial: falta información para tomar mejores decisiones desde el punto de vista de los diseños y de las propuestas de infraestructura hidráulica. La autoridad ha tratado de crear infraestructura, pero no hay dinero, ni infraestructura que pueda conducir los grandes volúmenes de agua que se generan en superficies impermeables durante las intensas lluvias que se presentan en la ciudad.

“A partir de estudios técnicos tenemos que definir zonas, propuestas que deben implementarse para disminuir el problema de inundaciones. Tenemos una lista de referentes técnicos para hacer estrategias a corto, mediano y largo plazos, y tiene que haber un plan de acción de largo aliento”.

Aseguró que algunas de las estrategias a implementar consisten en disminuir los volúmenes generados, mediante la captación, retención, detención e infiltración (espacios verdes), especialmente en cuencas a partir del modelo de comportamiento del agua en la calle; implementar un criterio de urbanización máxima por sistema hidrográfico-hidrológico; protección de las partes altas, regulación hidráulica a través del esquema de sistemas urbanos de drenaje sostenible, como por ejemplo la construcción o rehabilitación de depósitos de detención, retención, infiltración y reciclado; la creación de zanjas filtrantes, jardines de lluvia, cunetas vegetadas, zonas de biorretención, el incremento de áreas verdes, especialmente en las cabeceras hidrográficas, instalación de equipamientos o urbanización con valores de escorrentía bajos, cubiertas ecológicas, así como un esquema especial de manejo del agua en avenidas metropolitanas, como Américas, López Mateos, Lázaro Cárdenas, Patria, Acueducto, calzada Independencia.

Alejandro Bravo García, también académico del Departamento de Geografía, del CUCSH, afirmó que a lo largo de estos años los estudios hechos por el departamento han fundamentado sus investigaciones en cuatro ejes: cuestión climática, hidrológica, hidráulica e histórica.



Nota publicada en la edición 920