Sur
Conservación de las aves

Alumna del CUCSur es una de los cuatro anilladores de aves certificados en el país, procedimiento cuyo propósito es proteger a las diferentes especies que transitan por el continente y sus hábitats naturales

Foto: Archivo
Por Karina Alatorre
23 Enero 2016

México juega un papel importante en el flujo migratorio de aves en el continente americano, por lo que es necesario que científicos se capaciten en el monitoreo de las diversas especies con el propósito de recabar información para determinar acciones que contribuyan su conservación.

Bajo esta premisa, la estudiante de Ingeniería en Recursos Naturales y Agropecuarios, del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), Ingrid Anahi Tello López, recibió capacitación como anilladora de aves, durante una estancia de investigación internacional en Klamath Bird Observatory, organización que busca la conservación de aves de América del Norte a través de sus rutas migratorias.

La estudiante fue entrenada en estaciones de monitoreo en el suroeste de la ciudad de Oregón, en Estados Unidos, en las que se empleó el uso de redes de niebla para la captura y liberación de aves.

“Se hacen capturas para colocarles un anillo, con un número de registro único. Se registran datos morfométricos: la especie, su edad, sexo, plumaje, entre otros, y luego son liberadas. Este procedimiento tiene un código de ética, que debe respetarse para no incidir en la mortalidad de las aves y contribuir a su conservación”, comentó la estudiante del CUCSur.

El monitoreo con estas técnicas permite conocer tendencias poblacionales y el estado físico de las aves, para luego tomar decisiones de manejo de los hábitats.

“Se están dando condiciones de explotación de hábitats muy fuertes, entonces al analizar el comportamiento de las aves, podemos conservar mejor nuestros recursos y hacer que nuestro país siga siendo tan rico en diversidad como hasta ahora. Muchas de las aves que tenemos son migratorias, sus ciclos de vida ocurren tanto en Estados Unidos y Canadá, como en México y Centroamérica”.

Al final de su estancia, en octubre pasado, Ingrid Tello realizó dos exámenes, uno para recibirse como anilladora de aves y uno más para certificarse ante el North American Banding Council (NABC), como entrenadora de futuros anilladores de aves.

El NABC promueve prácticas y técnicas estandarizadas y éticas para el anillamiento de aves, por lo que para lograr la certificación la alumna tuvo que superar diferentes pruebas prácticas tanto en las instalaciones de Klamath Bird Observatory en Ashland, Oregón, como en el Observatorio de Aves de la Bahía de Humboldt, ubicado en Arcata, California.

“Somos cuatro entrenadores en el país que tenemos esta certificación: dos están en el centro y sur del país, una más es mi profesora, la doctora Sarahy Contreras Martínez, y yo”.

Ingrid Tello, quien cursa el onceavo semestre de su carrera, ya impartió un taller en el CUCSur para capacitar a más anilladores, pero trabajará otros más para formar a estudiantes y prestadores de servicio en esta práctica.

“El objetivo es seguir capacitando y ampliar la red de monitoreo en México. Estamos buscando alianzas en el este y sur de México, para colaborar, tener gente y saber mejor cómo se están comportando las aves de nuestro país, y cómo están respondiendo ante los cambios de hábitat en función del cambio climático, de la explotación de la tierra y de diversas amenazas que afectan los ecosistemas”.

La estudiante también participó en el taller de anillado de colibríes impartido por la Hummingbird Monitoring Network, en la ciudad de Tucson, Arizona, en el que pudo mejorar las técnicas de captura, anillado y liberación enfocadas exclusivamente a la familia de esa especie.

También asistió a la reunión anual del Western Bird Banding Association y la reunión de cierre de temporada celebrada en el Observatorio de Aves de la Bahía de Humboldt, eventos relevantes en el ámbito ornitológico.

El CUCSur cuenta con antecedentes de otros esfuerzos para contribuir a la conservación de aves. El año pasado fue anfitrión de la Reunión Internacional sobre talleres de planes de negocios para la conservación de aves y sus hábitats del occidente, que se llevó a cabo en mayo.

En ésta participaron 55 instituciones de países como Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Colombia.



Al analizar el comportamiento de las aves, podemos conservar mejor nuestros recursos
Nota publicada en la edición 910