Foto: Abraham Aréchiga

Costa Sur

Protección de la tortuga


Este año, los diferentes campamentos tortugueros del CUCSur lograron rescatar más de cinco mil nidos

Por Karina Alatorre
9 Enero 2017

Profesores, estudiantes, trabajadores administrativos y voluntarios que participaron en el Programa de Conservación de Tortugas Marinas del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), lograron rescatar 5 mil 700 nidos durante la temporada de anidación de este 2016, que comprendió el periodo de agosto a diciembre.

El programa opera por medio de cuatro campamentos ubicados en las costas de Jalisco. El principal es el de La Gloria, instalado en el playón de Mismaloya, en Tomatlán, donde se vigilan más de 20 kilómetros de playa y en el que este año fueron protegidos un aproximado de 5 mil nidos.

“Si no estuviéramos ahí, se perdería casi la totalidad de los huevos. La gente de las comunidades comenta que si no protegiéramos a la tortuga —como lo hacemos desde hace 30 años—, ya se hubiera extinguido. Aún cuando se sabe que está prohibido capturarlas o a sus huevos, si tuvieran la oportunidad las personas acabarían con más de 80 por ciento de las anidaciones”, afirmó Antonio Trejo Robles, profesor investigador del CUCSur y uno de los responsables del campamento La Gloria.

Los otros puntos de conservación son: Playa del Coco, donde se logró la protección de 583 nidos; Bahía de Navidad (Barra de Navidad y Melaque), con 96 nidos, y el hotel Los ángeles locos en Tenacatita, en el que se rescataron aproximadamente a cien nidos. En todos se cuenta con comités de vigilancia y se imparten talleres de educación ambiental.

Trejo Robles comentó que, en general, el balance de este año es bueno, ya que la cantidad de nidos protegidos en esta temporada fue similar a la de 2015; sin embargo, añadió que no pudo superarse debido a que no arribaron a las costas tantas tortugas como esperaban.

El investigador explicó que el trabajo en los campamentos consiste en vigilar las playas y buscar a las hembras que salen a poner sus huevos, esperar unos 45 minutos desde que salen del mar hasta que regresan y luego colectar los huevos.

“Después de colectarlos, llenamos algunas fichas de control y los trasladamos a los corrales de incubación, donde están protegidos y donde monitoreamos la temperatura y la humedad. Después de 45 días, nacen las crías, a las cuales pesamos, medimos y son liberadas al mar”.

Agregó que el proceso de eclosión (salida del huevo) continuará hasta el mes de febrero, y hasta entonces podrán hacer una evaluación del trabajo realizado en los corrales de incubación.

Antonio Trejo informó que actualmente cuentan con equipo necesario para el trabajo de conservación, pero que en 2017 tendrán una nueva moto para patrullar el campamento de La Gloria, que es donde más se requiere por las largas distancias.

Trabajo en equipo

Como cada año, en la labor de los campamentos participaron cientos de voluntarios provenientes de diferentes partes del país y del extranjero; además de los estudiantes del propio centro universitario, principalmente alumnos de la licenciatura en Biología Marina, quienes realizan trabajos de investigación.

“Hace algunos meses logramos titular a un alumno con su trabajo de investigación y estamos por titular a otros dos. El primero hizo un análisis de cuántas tortugas llegan, cuántas matan, cuántos huevos ponen, en qué meses y en qué años; un estudio intensivo que nos da la idea de cuántas tortugas están llegando al playón de Mismaloya”, señaló el investigador.

En el otro proyecto el estudiante hizo un análisis del contenido estomacal de las tortugas, se revisó su tracto digestivo y se observó qué alimentos consumían las tortugas para conocer sus hábitos alimenticios. El tercer proyecto evaluó los resultados de la incubación, cuántas tortugas nacieron y en qué zonas del corral tuvieron más producción, entre otras variables.

El académico del CUCSur dijo que también participaron prestadores de servicio de otras instituciones educativas, e insistió en que el reto para 2017 es que se unan más voluntarios a este programa.

Quienes deseen participar como voluntarios pueden comunicarse al teléfono 31 53 55 63 30, o escribir al correo electrónico jtrejo@costera.melaque.udg.mx.



Nota publicada en la edición 908


Otros temas de interés