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Enfoques

Moverse, moverse y moverse


Por Raúl de la Cruz
24 Octubre 2016

Cuando conocí el programa “Agita Mundo”, que expuso el especialista de la actividad física Víctor Matsudo en el Congreso de Avances de Medicina, me impactaron sus palabras, que sintetizó de la siguiente manera:  “La obesidad mata, pero el sedentarismo mata más”.

Promover programas de actividad física incluyentes para todos los grupos de la sociedad, dijo el profesor de la Universidad Gama Filho de Sao Paulo, Brasil, resultaría más barato —y efectivo— para combatir enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y cáncer en los países de América Latina. Al dictar la ponencia “Programas exitosos en actividad física”, resaltó el papel preponderante del sedentarismo como detonador de padecimientos mortales en todo el mundo.

Al exponer los resultados de varios estudios realizados por diferentes universidades, Matsudo aseguró que la inactividad física es la segunda causa de mortalidad a nivel mundial —al mismo nivel que las enfermedades relacionadas con el tabaquismo— y sólo se ubica por debajo de la hipertensión arterial. “Las personas que no hacen una caminata de entre 15 y 30 minutos diarios acortan su vida entre 3 y 5 años, además de que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer”, explicó.

De acuerdo con su experiencia, realizar alguna actividad física es igual o más importante que cuidar la ingesta de calorías en la dieta diaria. Incluso, una persona con sobrepeso que hace actividad física tiene una mayor expectativa de vida que una persona delgada que no realiza ninguna actividad.

Expuso que por ejemplo en Brasil el gasto gubernamental en medicamentos se triplicó en cinco años, pero la salud de los brasileños no aumentó en este periodo en la misma proporción, sino todo lo contrario, incluso hubo un aumento en los casos clínicos. “La inflación de los servicios médicos puede hacer que el gasto en cirugías sea incosteable para el Estado en un corto plazo”, advirtió. Por ello hizo un llamado a “construir salud” mediante la actividad física, comportamientos saludables, una dieta baja en calorías, cero tabaco y cero alcohol.

“La actividad física, la dieta y la salud mental pueden resolver al menos el 60 por ciento de todas las enfermedades que atienden los sistemas de salud pública. La actividad física es parte del tratamiento de cualquier padecimiento crónico”, aseguró.

Finalmente, Matsudo comentó los alcances del programa “Agita Sao Paulo”, un programa de activación física que ha demostrado tener efectos positivos en la población y es considerado un éxito de política pública, tanto que la Organización de Naciones Unidas lo ha mostrado como un ejemplo a seguir por otras ciudades. Dice Matsudo que lo más importante es moverse, moverse y moverse.



Nota publicada en la edición 900


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