Costa Sur
Los efectos de no comer
Investigadora del CUCSUR demostró de manera experimental que hacer menos comidas al día como una estrategia para bajar de peso es contraproducente. Con un cartel sobre el estudio, fue reconocida en congreso nacional
Foto: Cortesía CUCSur
Por Karina Alatorre
26 Septiembre 2016

El estudio de los efectos que provoca dejar de comer por ciertos periodos de tiempo es la línea de investigación en la que trabaja Lucía Cristina Vázquez Cisneros, profesora del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), y sobre la cual desarrolló el proyecto de investigación que la llevó a ganar el segundo lugar en la categoría de Nutriología en ciencia básica del Concurso de trabajos libres desarrollado en el 4º Congreso Mexicano de Nutriología, en agosto pasado.
La investigación consistió en el diseño de un modelo experimental con roedores para comprobar que después de determinado lapso de tiempo sin ingerir alimentos, aparecen en los organismos efectos como atracones de alimento y bebida, así como recuperación de peso corporal (llamados efectos post-privación).
En el proyecto se trabajó con dos grupos de ratas wistar, uno de ellos fue sometido a periodos de privación de alimentos fijos —cada día en los mismos horarios o durante misma cantidad de horas—, mientras que en el otro grupo el horario de privación fue variable.
“Teníamos interés en investigar los efectos de programas de privación de alimentos variables, lo cual sucede muchas veces con los humanos pues sus horarios de alimentación varían en función de diferentes factores”, dijo Vázquez Cisneros sobre el trabajo que fue parte de su tesis para la maestría en Ciencia del Comportamiento con orientación en Alimentación y Nutrición que estudió en el Centro Universitario del Sur (CUSur).
La investigación permitió determinar que los ratones que tenían los periodos fijos desarrollaban cambios conductuales para adaptarse, es decir, ingerían más alimentos, con lo que ganaban peso; a diferencia de los que estaban en el modelo variable, los cuales continuaron consumiendo cantidades muy pequeñas de alimento y perdiendo peso.
“Nos llevó a probar cómo el hacer menos comidas al día como una estrategia para bajar de peso es contraproducente, ya que el organismo se adapta para consumir mayores cantidades de comida (especialmente si los horarios de alimentación son fijos) y al final se pueden estar ingiriendo más kilocalorías en el día aunque sólo se hagan una o dos comidas diarias”.
La investigadora, quien actualmente cursa el Doctorado en Ciencia del Comportamiento con orientación en Alimentación y Nutrición, destacó que también ocurrieron cambios fisiológicos, sobre todo en la temperatura corporal de las ratas.
“Discutimos respecto de los efectos que pueden presentarse en personas que se someten a dietas hipocalóricas, por un lado, y cómo la disminución de su termogénesis puede ser uno de los factores que llevan a que se deje de perder peso o incluso a que se vuelva a recuperar el peso perdido aunque se continúe bajo dieta restrictiva”.
La académica precisó que aunque los resultados de estos experimentos no se pueden extrapolar directamente a los humanos, sí pueden ser de utilidad para desarrollar hipótesis que posteriormente pueden explorarse y comprobarse en humanos.

Trabajo compartido
Para la profesora del CUCSur la participación en eventos como el Congreso Mexicano de Nutriología permite actualizarse y conocer los trabajos en el área de alimentación, nutrición y comportamiento que se hacen en otros estados y en otros países.
“Al someter nuestros trabajos a la evaluación de otros académicos e investigadores, se nos proporciona la oportunidad de perfeccionarlos y por ello es muy importante estar abiertos a los comentarios y críticas. Cuando se nos señalan oportunidades de mejora debemos proponernos incrementar la calidad de nuestra actividad en investigación”.
Vázquez Cisneros explicó que en este proyecto tuvo el apoyo de Antonio López Espinoza, director de la tesis y director del Centro de Investigaciones en Comportamiento Alimentario y Nutrición (CICAN) del CUSur, así como de la codirección de las profesoras Alma Gabriela Martínez Moreno, Mónica Navarro Meza y Virginia Gabriela Aguilera Cervantes, además de otros estudiantes de los posgrados del centro de investigaciones.



Al someter nuestros trabajos a la evaluación de otros académicos e investigadores, se nos proporciona la oportunidad de perfeccionarlos
Nota publicada en la edición 896