Foto: Abraham Aréchiga

Costa Sur

De explotadores a productores


Proyecto del CUCSur estudia técnicas para transformar a los pescadores tradicionales en acuicultores, lo que permitiría producir recursos y evitar la depredación de algunas especies

Por Karina Alatorre
12 Septiembre 2016

Académicos del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) estudian distintas especies de organismos acuáticos que tengan potencial para ser cultivadas en el mar y de este modo disminuir la actividad pesquera tradicional causante de la sobreexplotación de ciertas especies.

“Uno de nuestros objetivos es generar esta información y transmitirla a los pescadores, y transformarlos de pescadores a acuicultores —algo que es bastante difícil—, ayudarlos a cambiar su visión de ser un explotador de recursos, a ser productor de recursos”, explicó Arnulfo Hernández Díaz, que en conjunto con Daniel Godínez Siordia y José Ángel Hinojosa Larios, integran el cuerpo académico “Manejo y aprovechamiento de ecosistemas acuáticos”, del CUCSur.

Los estudios de este cuerpo académico están enfocados a la investigación sobre enfermedades en especies de peces y camarón, así como de aspectos relacionados con la fisiología de dichos organismos, todo encaminado a su aprovechamiento, producción o cultivo (acuicultura).

De acuerdo con Hernández Díaz la actividad acuicultora en tierra tiene muchas limitantes, como la escasez de agua dulce y la sobreocupación de terrenos dedicados a la agricultura, la ganadería, el turismo o el crecimiento habitacional, por lo que la tendencia global es practicar el cultivo de peces en el mar.

“Es la visión futura que tiene la FAO: buscar alternativas de especies que puedan cultivarse en el mar. Es una de las alternativas que tenemos. Por eso primero debemos entender cómo funciona cada organismo, y en eso estamos trabajando”.

Entre las especies que los académicos han investigado se encuentra el pargo, pero su cultivo falló por su alto costo de producción y el lento crecimiento de la especie. Actualmente consideran al robalo, por su importancia regional y nacional.

El especialista señaló que buscan peces que puedan ser cultivados para su comercialización y que no representen un alto costo en la cría ni un alto costo como alimento.

Agregó que también estudian casos de especies más regionales, como la sarangola, que pescan en la Costa Sur de Jalisco.

“Para llegar a una talla de interés comercial o platillero, el pez tiene que estar de un tamaño aproximado de medio kilo, y el pargo resultó algo lento. Por eso buscamos peces más grandes, pero también que crezcan rápido y lleguen a la talla comercial, y que todo esto sea resultado de medios controlables”.

Los investigadores del CUCSur trabajan en conjunto con el Instituto Nacional de Pesca, donde laboran algunos de los egresados de este centro universitario.

Hernández Díaz informó que colabora con la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) de Jalisco, en un proyecto de trabajo con Chile, ya que dicho país es líder en cultivos marinos.

Éste asistirá como parte de una comitiva a la Feria Internacional de Acuicultura AquaSur, que tendrá lugar en el poblado de Puerto Montt el próximo mes. 

Impulso a la investigación
El equipo de investigadores fue uno de los tres cuerpos académicos que en conjunto resultaron beneficiados con más de 700 mil pesos provenientes de la convocatoria 2016 del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep), con los cuales buscan apoyar las actividades de investigación.

Los otros cuerpos fueron el de Acceso a la justicia y cultura de la legalidad y el de Ciencia e ingeniería de materiales.
Los tres son de reciente creación y se encuentran en la categoría de “cuerpo académico en formación”.

Con los recursos pretenden incrementar la productividad de cada uno de ellos en actividades como publicaciones de calidad, participación en la generación y difusión del conocimiento, así como de colaboraciones en redes de investigación.

En el caso del cuerpo académico “Manejo y aprovechamiento de ecosistemas acuáticos”, el recurso obtenido en dicha convocatoria será utilizado principalmente para equipamiento tecnológico, en particular en la compra de un osmómetro.

Los investigadores consideran que los resultados de sus estudios tendrán efectos a mediano y largo plazos.



Nota publicada en la edición 894