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Valles

Papel de caña


Dentro del proyecto Enactus, CUValles asesoró a un grupo de mujeres para que produzcan papel de residuos del Ingenio de Ameca, con el objetivo de empoderarlas económicamente y dar un tratamiento ecológico al bagazo

Por Karina Alatorre
11 Abril 2016

Reducir el impacto ambiental que ocasiona el bagazo de caña, resultante de la producción de azúcar en el Ingenio de Ameca, así como aumentar el ingreso económico de un grupo de mujeres de la colonia Obrera de dicho municipio, es el objetivo principal de un proyecto liderado por estudiantes del Centro Universitario de los Valles (CUValles).

El proyecto, que forma parte del programa Enactus CUValles, consiste en la capacitación de mujeres para la elaboración de papel a partir del residuo de la caña, para que posteriormente pueda ser comercializado, y de esta manera ellas mismas generen un recurso extra para su economía.

“Son amas de casa y la mayoría de sus esposos trabajan generalmente ahí mismo en el ingenio o en el campo, por lo que requieren de este ingreso. Ahí es donde entra Enactus, a través de un proyecto regional y replicable, donde produzcamos este papel con un 50 por ciento bagazo y 50 por ciento papel usado”, señaló Bibiana González Ramírez, Consejera académica del programa.

Amatli —nombre del proyecto que viene de la palabra náhuatl amatl que significa papel— surgió a partir de las revisiones y diagnósticos que el programa Enactus realiza en las comunidades de la región en temas económicos, sociales y ambientales.

“Nos dimos cuenta de que en el Ingenio de Ameca tenían esta preocupación de ver qué hacer con el bagazo de caña, ya que además de las afectaciones negativas al medio ambiente también puede resultar en accidentes, porque en algunas ocasiones han ocurrido algunos incendios dentro del mismo ingenio debido a la acumulación de tanto residuo”.

En la elaboración del diagnóstico se detectó que el ingenio puede llegar a producir hasta 10 mil toneladas de bagazo en un año, de ahí la urgencia de buscarle una utilización y convertirlo en materia prima.

Las ocho mujeres que integran el grupo Amatli ya han recibido varias capacitaciones por parte de un equipo de especialistas coordinados por Téófilo Escoto, del Departamento de Madera Celulosa y Papel, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI).

Actualmente se está trabajando en el prototipo de los productos, que serán principalmente carpetas, hojas de opalina y cartulinas decoradas, a los cuales se les estarán buscando diferentes puntos de venta para que a más tardar en un mes puedan empezar a comercializarse.

De cada kilogramo de materia prima —bagazo y papel usado— se producen aproximadamente cien hojas tipo opalina, que es la producción que actualmente logra el grupo Amatli en un día.
No obstante, entre las proyecciones para esta empresa se prevé conseguir una producción semi-industrial para llegar a elaborar hasta mil piezas al día, así estas mujeres estarían aumentando sus ingresos a unos 3 mil pesos mensuales y además generarían 12 plazas de empleo más.

En el proyecto se involucran estudiantes de distintas carreras, como Contaduría o Administración, ya que una de las finalidades es que el grupo de mujeres se constituya en una empresa con enfoque social, que siga funcionando por sí sola después de la asesoría de Enactus.

Además, para darle un mayor impulso al proyecto, se está buscando la obtención de recursos públicos a través de distintos programas de apoyo por parte del gobierno estatal, principalmente para la adquisición de maquinaria útil en la elaboración de la papelería.

“Además estaríamos buscando la inversión de otras empresas, de terceros que puedan aportar una cantidad de dinero, sin esperar una recuperación inmediata ni un margen de ganancia muy alto, sino que busquen apoyar este tipo de proyectos productivos con responsabilidad social”, dijo Luis Miguel Bravo Palomera, estudiante de Contaduría y presidente del equipo Enactus CUValles.

Aseguró que el proyecto se apega a la filosofía de Enactus como organización global, que es empoderar a las mujeres de pequeñas comunidades, dotándolas de herramientas que las ayuden a salir adelante, emprendiendo acciones que además favorezcan la sustentabilidad.

Agregó que el proyecto incluyó también una etapa de sensibilización, en la que se trabajó con la comunidad para concientizar sobre los problemas ambientales y sociales, y cómo estos pueden resolverse a través del entendimiento.

El grupo Enactus, que ahora es parte del Centro Regional para la Calidad Empresarial del CUValles, estará participando con este proyecto en la Competencia Nacional Enactus 2016 que se llevará a cabo en mayo en Campeche.



Nota publicada en la edición 874