Fuegos artificiales televisados

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    El anuncio de las autoridades de Ciudad Juárez, de que los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución no se llevarían acabo en la calle por falta de seguridad, marca un precedente histórico en nuestro país.
    El Estado reconoce, por fin, que no puede brindar seguridad a la población. Reconoce también que en la ciudad más peligrosa del país gobierna el narcotráfico (como si nosotros y sus propios habitantes no nos hubiéramos dado cuenta hace mucho) y, por último, reconoce que la guerra frontal del presidente Calderón contra el narco fue una estrategia fallida, que le ha quitado tranquilidad a los mexicanos.
    Para volver más absurda la situación de los habitantes de Ciudad Juárez, el gobierno anunció que habría fuegos pirotécnicos el 16 de septiembre, pero que los juarenses tendrían que disfrutarlos “a través de la televisión”, como lo señalara un reportaje del canal de noticias CNN.
    ¿Hasta cuando los mexicanos seguiremos dejando que la televisión (eterna comparsa del gobierno) nos proyecte una realidad distorsionada, con guapos y maquillados actores, vestidos con los patrios colores de una nación inexistente?