Federico Mayor Zaragoza

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Destacado bioquímico y político español; rector de la Universidad de Granada y creador de la Universidad Politécnica de Cataluña. Tiene importantes investigaciones sobre metabolismo de los aminoácidos y patología molecular perinatal.
Junto con Adolfo Suárez, trabajó la transición democrática española. Diputado y ministro de Educación y Ciencia. En dos ocasiones, Director General de UNESCO, diseñador del informe La Educación en el siglo XXI realizado por Delors.
Preside el European Research Council Expert Group para una economía basada en el conocimiento. Dirige Fundación Cultura de Paz, que UNESCO impulsa; conjuntando y comprometiendo a dirigentes, políticos, estadistas, intectuales y ciudadanos en La Carta de la Tierra para una sociedad global de respeto: hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica, y una cultura de paz.
Su más reciente publicación: La fuerza de la palabra (2005), donde, conocedor de las profundidades del poder mundial, habla con absoluta claridad sobre la situación actual. Voz que se levanta fuerte en un momento de especial atropello económico y social en el mundo.

Me asustan esas prácticas ‘religiosas’ proliferando en
América Latina…¿quién financia esto? ¿de dónde viene toda esta reducción de cada ser humano a un ser supersticioso, lleno de miedos…?

Federico Mayor Zaragoza(1934-)

Lourdes Bueno (LB): Usted afirma: se comete un “delito de silencio” al no denunciar la pobreza y mortalidad infantil. La sociedad “no puede callar, debe pasar a la acción”.
Federico Mayor Zaragoza(FMZ): Ahora es posible. Durante mucho tiempo nos silenciaron porque el disentimiento sólo podía ser presencial, en una manifestación, con riesgos implicados…ahora con la tecnología de la comunicación –Internet- podemos expresar nuestra voz, la voz del pueblo; esto es democracia y el siglo XXI puede ser el siglo de la democracia, de la gente, que en forma pacifica dice: no. No les votaremos más, incluso: dejaremos de votar hasta que cumplan sus promesas: ¡es la cuarta vez que el G8 anuncia: “terminaremos con la pobreza, cuidaremos el medio ambiente…! Tenemos que decirles: basta; como aquel 15 de febrero del 20031, ¡qué maravilla!…incluso apunté: “este ha sido un día de cambio para la humanidad” porque millones de personas salieron pacíficamente a decir: no, “no creemos que esta sea una guerra ni necesaria, ni legal, mucho menos moral.” Es la primera vez en la historia de la humanidad que nos oyeron, aunque el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional sigan al servicio de los países más prósperos de la tierra…

LB: Usted expresó: Con la mejor voluntad – ¡pero puede ser con la peor! – se emplean palabras que, bajo la actual hegemonía, trasladan mensajes falsos…¿Es importante rescatar el sentido original de las palabras?
FMZ: Fundamental. No podemos guiarnos por preceptos confusos que cada uno pueda llevarse al molino de sus intereses… Tenemos palabras, cuyo contenido no compartimos, impuestas por las potencias dominantes, por ejemplo: globalización…de qué…por quién…para quién…Yo, sólo he visto globalizada la pobreza: un tercio de la humanidad nunca ha tenido acceso a una llamada telefónica…2,300 millones viven con menos de 2 dólares diarios; y, mueren en genocidio silencioso 50 mil personas cada día…¿esto es globalización económica?
Hay que rechazar principios como inaceptables, empezando por: el mercado. Pero se ha producido una abdicación de responsabilidades éticas y políticas: una claudicación de ideologías. ¿Dónde están los que decían que teníamos que repartir mejor…?
Hoy, guía la economía de mercado que tan suculentos resultados da a algunos…lo que llevó al entonces presidente Clinton a decir: “no sólo economía de mercado, sociedad de mercado…democracia de mercado.” ¡Que disparate! Pero: ya se tiene, sociedad y democracia de mercado…Las personas y la democracia convertidas, no sólo en consumidores agobiados por la publicidad omnipresente, sino en productos.

LB: Valor y precio…
FMZ: Machado dijo: es de necios confundir valor y precio. Pues hemos sido necios y aceptado que otros necios, que confunden nuestros valores con sus precios, nos hayan borrado las ideologías políticas, dejando al mercado por encima de todo; aún los presidentes estadounidenses: Wilson y Roosevelt, resaltaron los valores encima de los precios…en los años 50 y 60 luchábamos por valores y principios democráticos, la libertad, la igualdad. Tiene que recuperarse.

LB: Usted expresa: no se puede permanecer silencioso cuando se trata de aspectos que comprometen, irreversiblemente el futuro. ¿Es la autocensura, en esta sociedad de mercado, un mal endémico…?
FMZ: Es necesaria la acción, especialmente con fenómenos que puede ser irreversibles, apelo a la ética del tiempo: un momento de decisión con inmensa densidad moral, cuando no podemos decir: otro informe, otra comisión, porque aplazar hace que estos fenómenos alcancen puntos de no retorno, como el ozono…o, cuestiones sociales: grupos de personas en miseria…procesos de frustración, radicalización, odio y violencia se desatan. Nunca justificaré la violencia, pero debemos explicar, ir a las raíces, saber por qué se actúa así. El hombre responde a la representación que tiene de la realidad, entonces, ¿cómo responderán los pueblos, los millones de seres humanos marginados por el actual sistema? En este momento, la función que tienen los intelectuales y la universidad es situarse como torre de vigía, anticiparse, decir: cuidado…y tender puentes. Se ha hecho, pero aisladamente, sin coordinación
Resulta obligado estimular a que sean muchos más los que se atrevan a la palabra, a ser, a saber atreverse…Si esto no sucede, la autocensura se queda con nosotros…primero: información ‘sesgada’, luego: manipulada. Cuando tenía 16 años me impresionó Camus diciendo: “les desprecio porque pueden pero no se atreven, porque pudiendo tanto se atreven a tan poco…” Pero el miedo es comprensible cuando a la persona ‘molesta’ se le obstruye…se ha hecho y hace: la Unión Soviética…Estados Unidos igual, con los países ‘revoltosos’, los que podía acusarles de comunistas…conoce la Operación Cóndor. Otto René Castillo dice: Un día la gente de mi pueblo irá a ver a los intelectuales, a políticos, y les preguntará: ¿por qué estaban callados cuando la hoguera de mi patria se extinguía…? Por eso tenemos que expresarnos sin miedo, las universidades, los intelectuales, todos.

LB: La educación
FMZ: Esprieu dice: los hombres no son, si no son libres… Esta libertad, hacer que el hombre sea él mismo, es educación, o como expresó Giner de los Rios: saber dirigir la propia vida.
Punto central de la educación es potenciar la extraordinaria capacidad del ser humano: pienso luego existo…si no pienso no existo…¿Cómo podemos existir si tenemos respuestas prestadas, o actuamos al dictado de otros?. Debemos crear momentos para reflexionar y dialogar, luego decir: yo pienso esto. Ahí está la libertad, entre las certezas y las incertidumbres.
Hemos sido súbditos, plantando en surcos ajenos, luchando por causas con frecuencia opuestas a las nuestras. Ha llegado el momento de participar, de ser tenidos en cuenta, de ser ciudadanos plenos.
La vida no puede desperdiciarse en sometimientos. Tenemos alas para volar y nos las dejamos cortar…La educación debe procurar que cada persona dirija su vida; que no nos dejemos dirigir por nadie… Por ello, es importante que los niños aprendan a hablar con sus padres, pero en la sociedad actual, los niños no ven a sus padres… esto debe cambiar; ambos, padre y madre deben estar presentes para ayudar a sus hijos al aprendizaje de pensar y dialogar, para construir una relación de interlocución consigo mismos y con el mundo.

LB: ¿Soluciones?
FMZ: Leonardo Da Vinci, dice: en momentos de crisis nos damos cuenta de la igualdad del ser humano. Todos los seres humanos libres e iguales, principio fundamental para este siglo y milenio…A ver si estos sordos mandatarios, se dan cuenta que la solución para pasar de los imposibles de hoy a los posibles de mañana es: reunir, con imaginación, la experiencia y sabiduría de todos, no sólo las ideologías y enfoques de unos cuantos…
La Carta de las Naciones Unidas dice: “Nosotros, los pueblos”, de una cultura y otra. Pero ahora, ese: nosotros los pueblos, cambió a: nosotros los poderosos…La democracia del ‘todos’…a la plutocracia de los poderosos que vivimos: la especie humana ha aceptado el predominio de unos cuantos sobre la inmensa mayoría. Ha llegado el momento del hombre responsable, el que no acepte lo inaceptable, el que considere la igualdad entre todos lo miembros de la comunidad humana, como algo indiscutible.

1 Día en el que millones de personas en el mundo, con el lema: “No en nuestro nombre”, protestaron contra la guerra contra Irak. http://www.jornada.unam.mx/2003/feb03/030216/index.html