El gas natural en la ZMG

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    En la calle Batalla de Celaya 3102-B, en el fraccionamiento Revolución, está la lavandería Flash. Su dueño, Enrique Cervantes, señala que desde que la compañía Tractebel acudió a promover sus servicios de gas natural, ellos fueron los primeros en apuntarse.
    Después de casi dos años de utilizar el gas natural en su negocio, afirma que el cambio “resultó de lo más conveniente”, ya que sus gastos disminuyeron cerca del 75 por ciento. “Si antes gastaba cinco mil pesos mensuales, ahora solo pago 2,200, sin haber disminuido mi consumo”.
    Muestra el recibo de gas de abril: 468 pesos por cuota fija y gastos de instalación y 541.72 pesos por el consumo de 2.32 unidades de gas. Total, más iva, 1,185.64.
    Afirma no temer “ningún riesgo” por utilizar el servicio con tuberías en el subsuelo, “ya que el gas natural no se concentra, sino que se volatiza”.
    “Incluso tuve que cambiar los tiempos de secado de las máquinas, porque como que con este gas secan mejor. Antes, por ejemplo, un edredón tardaba 35 minutos en secarse y ahora 20”.

    Con todo…
    Cuando la compañía de gas Tractebel obtuvo los permisos de la Comisión reguladora de energía para distribuir gas natural en Guadalajara, en julio de 2000, el popular fraccionamiento Revolución fue la primera colonia escogida para comenzar a captar sus primeros clientes residenciales.
    Asentada al oriente de la ciudad, rumbo a la salida México-Chapala, también fue incluida la colonia residencial Tapatío, con una suma total de 2,400 casas, en donde la compañía francesa inició una campaña para convencer a los ciudadanos de instalar el gas por la vía subterránea.
    Con una bien dirigida campaña de convencimiento, con videos en los que explican todo lo relacionado con el producto y la seguridad del sistema de distribución de gas subterráneo, servicio de emergencia las 24 horas, lograron que en un lapso relativamente corto, 1,700 casas instalaran ductos para recibir el gas natural.
    Felipe Hernández Gutiérrez, director de relaciones públicas de Tractebel, explica que con “la sola promoción de nuestros servicios, antes de construir las líneas de distribución, 20 por ciento de los habitantes firmó contrato con nosotros, mientras que otro 30 o 40 por ciento dijo ‘ya veremos’”.
    “Cuando las máquinas comienzan a abrir las líneas de distribución, la gente se convence y, en ese momento, otro 20 o 25 por ciento contrata el servicio, es decir, al momento en que las máquinas empiezan a trabajar, ya tenemos contratos del 40 o 50 por ciento de los vecinos.
    “Para cuando el servicio comienza a funcionar, alcanzamos niveles de facturación del 60 o 70 por ciento, que es el porcentaje de nuestros clientes en el fraccionamiento Revolución”.

    La oposición
    En 1968 Pemex construyó una línea para transportar gas natural a la zona metropolitana de Guadalajara. La tubería, “que nosotros compramos hace cinco años”, y que corre a lo largo de la avenida Lázaro Cárdenas, es una extensión de la refinería de Salamanca y que conecta en El Salto, Jalisco, agrega Hernández Gutiérrez.
    “Durante nuestro primer año, en 2000, revisamos metro por metro que la red de distribución estuviera en perfectas condiciones. Hicimos reparaciones menores, y en julio-agosto de 2001 comenzamos a contratar algunos clientes industriales, para luego dar el paso para, en abril de 2002, contratar a nuestros primeros clientes residenciales”.
    Con una inversión de 83 millones de dólares, y un permiso para distribuir gas natural durante los próximos 30 años, los 12 primeros de manera exclusiva, Trectebel tenía el plan de conectar el servicio a 180,500 clientes, entre éstas a mil 500 empresas y negocios, en un lapso de cinco años, así como generar cerca de tres mil empleos directos e indirectos.
    Sin embargo, “problemas sociales y políticos” les han impedido llevar a buen término sus planes iniciales, pues a cinco años de distancia solo cuentan con 12 mil clientes, 180 industrias y comercios, que representa menos del 10 por ciento programado, que consumen en promedio de 170 a 200 pesos al mes.
    “A finales de enero de 2002 metimos la solicitud a los cuatro municipios metropolitanos (Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá) y el único que nos otorgó el permiso fue Tlaquepaque a inicios del 2002, ya que buscaba inversiones y quería apoyar a los alfareros de la zona.
    “Por eso iniciamos operaciones en aquella zona, precisamente en el fraccionamiento Revolución”.
    “Luego, Tonalá nos otorgó permisos y comenzamos operaciones en enero de 2004. Zapopan nos dio permiso solo para el condominio Acaceas (216 departamentos), y fue hasta este 13 de junio de este año que permitió la instalación en el fraccionamiento Mirador del sol.
    El ayuntamiento de Guadalajara nos dejó ampliar la red en la zona industrial, que ya estaba desde 1968, pero no nos ha permitido instalarnos en la zona metropolitana”.
    —¿Por qué nos les otorgaron los permisos?
    —Es la pregunta que nosotros nos hacemos. La administración anterior del ayuntamiento de Guadalajara, por ejemplo, estuvo haciendo trámites, trámites y trámites y, finalmente concluyó y nunca terminaron.
    “Al inicio de la actual administración, aunque presentamos todos los permisos, no fuimos aprobados.
    “También hemos encontrado oposición de algunos vecinos, pero a ellos, al informarles con detalle de qué se trata, por lo general quedan tranquilos, aunque muchos no contraten nuestros servicios.
    “En otros casos hemos detectado oposición anónima manipulada, porque el mismo formato se repite en diferentes zonas, es decir, ‘alguien’ está en contra de nuestro proyecto”.

    Sin oposición
    Para el doctor Juan Villalvazo Naranjo, jefe del Departamento de Ingeniería de Proyectos, de la Universidad de Guadalajara, la instalación de gas natural en nuestra ciudad “es una excelente oportunidad para aprovechar un recurso que no requiere ser industrializado y encarecido para su consumo, además de que es más seguro que el gas licuado a presión (lp)”.
    Villalvazo Naranjo, quien encabezó, junto con otros cinco investigadores de la UdeG, el “Análisis comparativo entre el gas natural y el gas lp”, agrega que el primero es seguro y barato porque proviene de la tierra, es purificado y de ahí inyectado a las líneas de distribución, para entrar, como el agua o luz eléctrica, a nuestras casas.
    En cambio el gas lp debe ser industrializado, muchas veces en el extranjero. “Luego lo depositamos en tanques, que son un riesgo tremendo para nuestras familias, ya que tenemos a veces más de 200 kilos de explosivos encima de nuestras cabezas”.
    “Sin interés comercial de ningún tipo, le digo que esto es una buena opción, como lo demuestra el hecho de que es usado en casi todos los países del mundo”.
    —¿Por qué cree que haya tantas trabas para introducirlo en Guadalajara?
    —Por los intereses de las empresas que serán desplazadas. Es una competencia clara de intereses, pero a la sociedad le conviene más el gas natural.

    La industria, a favor
    El ingeniero Carlos Tanaka Mora, presidente de la Cámara de la industria metálica de Guadalajara, que agrupa a 1,200 empresarios, señala que enviaron al presidente municipal de Guadalajara, Emilio González Márquez, una carta en la que apoyan su decisión de otorgarle permisos a Tractebel, “aunque a la semana siguiente dijo que siempre no”.
    “No estamos jugando”, señala Tanaka Mora, ya que para muchos de los industriales el servicio de gas natural es indispensable para sus empresas, tanto por el precio como por la seguridad que ofrecen.
    “Hemos pugnado para que Guadalajara cuente con este servicio. Ya deben aceptar las autoridades la introducción del gas natural entubado, porque hay pequeñas industrias que lo requieren como materia prima para sus procesos y corren un alto riesgo al utilizar gas lp”.
    El ingeniero Enrique Romo Gámez, jefe de mantenimiento de Pennwalt, de El Salto, Jalisco, indica que el gas natural es más limpio en sus emisiones al ambiente, porque contiene una baja cantidad de azufre, además de que les resulta más económico y no tienen necesidad de almacenarlo.
    “Aparte de los beneficios anteriores, el gas natural genera ahorros por la reducción en los costos de mantenimiento, ya que evita que los tubos de las calderas o de los hornos se ensucien”.
    Penwalt, industria química que elabora productos de alto riesgo, como cloro, sosa cáustica, hipoclorito de sodio, ácido clorhídrico y clorato de potasio, prefiere utilizar gas natural, “ya que al ser más ligero que el aire, en caso de una fuga, sube a la atmósfera, con lo evitamos una posible explosión”.

    Una competencia más
    Para el vicepresidente de la Cámara regional del gas, licenciado José Luis Mendoza Mendoza, la entrada del gas natural a Guadalajara es una competencia más, que “nos quita algo de mercado”, porque, al igual que la electricidad, constituye un “combustible alternativo”.
    “De acuerdo con los planes que he conocido de Tractebel, estos hablan de un proyecto a cinco años, en el cual tendrían el 15 por ciento del mercado local, que ya explotan 46 empresas competidoras”.
    —¿Cuál es su opinión acerca de que el gas natural sea distribuido por el subsuelo?
    —Sé que en Guadalajara ha existido mucha resistencia. Por el accidente que vivimos el 22 de abril de 1992, la gente quedó un poco desconfiada y muchos se han opuesto a que pasen tuberías de gas por las colonias en donde viven.
    Explica que por la escasez mundial que hay de gas natural, “el precio se ha ido para arriba”, por lo que advierte que con la crisis internacional de los energéticos en el ámbito mundial, “el panorama a futuro no está claro”.
    “El gas natural es más barato, sí, pero ahora hay un subsidio de parte del gobierno para sostener el precio”.
    —¿Quiere decir que los que contraten gas natural podrían verse afectados por la inestabilidad de su precio?
    —Por la escasez o por el precio. Claro que lo mismo sucede con todos los combustibles. El gas lp todos los meses sube, la gasolina también, porque las reservas están a la baja. Hay más demanda que oferta.
    —¿Quiere decir que no les preocupa la entrada de Tractebel a Guadalajara?
    —En ninguna ciudad donde ha entrado el gas natural han desaparecido las empresas de gas lp. A ese grado no nos preocupa. Por supuesto que se llevarán algo del mercado: es natural. Estamos en un mundo competitivo, sobre todo en el mercado del gas. Nos quitarán el 15 por ciento del mercado.