El calor no es como se siente

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    “Cada vez hace más calor”, “Guadalajara no tiene el clima agradable de antes”, son algunas afirmaciones que cada año expresan los tapatíos. Siempre dicen que cada año es peor. Sin embargo, no hay nada más lejos de la realidad.
    El comportamiento estadístico de la temperatura en la zona metropolitana de Guadalajara no ha variado en sus niveles máximos desde principios del siglo pasado, aunque ha registrado incrementos en sus rangos mínimos, que no son significativos, de acuerdo con información proporcionada por el Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM).
    Los tapatíos perciben cada año más calor porque tienden a olvidar. No se acuerdan si realmente en años anteriores sintieron frío o calor, afirmó Héctor Magaña Fernández, meteorólogo del IAM.
    Las sensaciones de bochorno o frescura son subjetivas. Dependen de diversos factores, como el tipo de construcciones que hay en la zona metropolitana, el asfalto en las calles, las tendencias de la moda y la falta de fuentes que disminuyan la sensación de calor.
    Los diseñadores, de acuerdo con Jaime Alcalá Gutiérrez, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías, crean modelos no acordes con las diferentes latitudes del planeta. Usar camiseta, camisa, chaleco y saco es lo más adecuado para zonas cálidas no extremosas. “Si no hay varias capas de ropa que dificulten al calor llegar al cuerpo, este lo toca de manera más rápida. El sistema es similar al de los beduinos en Arabia, que se cubren lo más que pueden para refrescar sus cuerpos”.
    Los materiales influyen. Hace cuarenta años la ropa era de algodón, material más fresco que los sintéticos modernos.
    Las casas también cambiaron. Durante el siglo XIX, por ejemplo, se construían de adobe, con muros gruesos y techos altos, lo que daba la sensación de frescura al organismo. Hoy las paredes de las viviendas son delgadas y los techos bajos, lo que favorece un incremento de la temperatura en su interior. Las áreas verdes decrecieron y con estas, una fuente de frescura para la ciudad.
    Ya no prenden las fuentes, que tienen como función refrescar y humedecer el ambiente.

    Temperaturas máximas y mínimas
    De acuerdo con los modelos matemáticos de meteorología, para este año esperan temperaturas normales y en episodios, un poco arriba de lo normal. Esto significa que desde principios de marzo y hasta mediados de junio, podrían ubicarse entre los 29 y 33 grados centígrados como máximo, y como mínimo, entre los 11 y 15 grados centígrados.
    Magaña Fernández dijo que a las afueras de la ciudad, después del Periférico, la temperatura podría ser de dos a tres grados menor que en la zona metropolitana. Esto porque la ciudad genera su propio clima y también lo modifica.
    En el campo no hay asfalto, ni carros, ni hombres que estén modificando el ambiente. El especialista aclaró que dentro de los parámetros de temperatura mencionados, hay zonas donde se registran más altas que otras. El centro, por ejemplo, es proclive a ser más caliente que la zona de los Colomos, por el asfalto, los contaminantes que emiten los automotores y la gente.
    Este año no se pronostica ni muy cálido para la zona metropolitana, ni muy lluvioso. Tal vez la temperatura aumente uno o dos grados por arriba de la temperatura normal (29 y 30), pero hasta ahí, se asegura. No hay fenómenos climáticos que puedan incidir en un descenso o incremento mayor.
    “Si se presentara un (fenómeno) de Niño –calentamiento anormal de las temperaturas del océano Pacífico que repercuten en el clima de la Tierra– o la Niña –enfriamiento de las aguas superficiales del mar– el comportamiento climático sería otro”.
    Hasta el momento, lo que está presente frente a las costas de Perú es un pequeño indicio de la Niña. No podemos hablar de este fenómeno, pues no sabemos su comportamiento futuro. Se calcula que durará dos meses, desaparecerá y prevalecerán las condiciones normales.
    Hay personas más sensibles al frío que otras. El bienestar térmico en la mayoría de los individuos varía entre los 21 y 22 grados centígrados.