El Diana a ritmo de jazz

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    El encuentro de cuatro alquimistas de la síncopa en Guadalajara tiene nombre: Jazz y más, programa que en dos conciertos (miércoles 7 y jueves 8 de septiembre, ambos a las 20:30 horas) presentará en el teatro Diana a cuatro de los héroes del jazz fusión: Joe Zawinul, Omar Sosa, Dhafer Youssef y Miguel “Angá” Díaz.
    Para estas actividades organizadas por Cultura UDG, los estudiantes y maestros contarán con 30 por ciento de descuento, efectivo solo en las taquillas del teatro, con la presentación de su identificación correspondiente.
    Los boletos cuestan de 200 a 480 pesos, pero con el descuento, de 140 a 336.
    La doble cartelera abrirá el miércoles con la sesión que ofrecerán Joe Zawinul y The Zawinul Syndicate, candente formación multicultural de seis integrantes, quienes combinan las formas musicales de varios continentes y la intensidad creativa de Joe. Los resultados son asombrosos.
    La alineación de The Zawinul Syndicate es: Alegre Correa (guitarra), Sabine Kabongo (vocalista), Linley Marthe (bajo), los percusionistas y coristas Aziz Sahmaoui y Arto Tuncboyaciyan, y el baterista y corista Karim Ziad.
    Joe Zawinul, de 73 años y originario de Kirchbach, Austria, es un pianista caracterizado por incluir en su visión del jazz sonidos de swing, gospel, elementos africanos y música clásica. Sus manos sobre el piano son recordadas por colaborar con Duke Ellington, Miles Davis, Salif Feita, Bitches Brew y Richard Bonna.
    Considerado por algunos un maestro de la fusión, ha sido nominado al Grammy en 1996 y 1998.

    Omar Sosa Trío
    Al día siguiente, Jazz y más vuelve a levantar el telón para dejar sobre el entablado del Diana a Omar Sosa, Dhafer Youssef y Miguel “Angá” Díaz, músicos que llevan una carrera solitaria, pero que han unido sus excepcionales talentos para consagrarlos a la fusión y emprender una gira iniciada el mes pasado y que cuando finalice, habrá recorrido Túnez, Francia, España, Australia, Nueva Zelanda, México, Japón, Italia y Estados Unidos.
    Es una reunión que promete un encuentro entre el jazz afrocubano de Sosa y “Angá”, con un huésped de vena contemporánea e influencias de diversas partes del mundo, como Youssef.
    Omar Sosa, originario de Camaguey, Cuba, y que en esta gira funge como líder del grupo, es compositor, pianista, percusionista y un músico sorprendente. En su opinión, el orden narrativo de eso que llama “bocetos de relatos musicales” está dictado por ancestros espirituales.
    En 2002 su disco Sentir fue nominado al Grammy como Mejor álbum de jazz latino. Ese mismo año recibió el premio al Mejor álbum de jazz afro-caribeño por la Asociación de periodistas de jazz, en Nueva York.
    En la última placa, Mulatos, Sosa trabajó con talentos individuales, como el propio Dhafer Youssef (oud), Steve Argí¼elles (bajo), Phillipe Foch (tabla) y Renaud Pion (clarinete). El resultado es una mezcla de música cubana que danza con inspiraciones rítmicas de la tabla hindú y las voces del oud (instrumento de cuerdas de origen árabe).
    Hace algunos meses este disco fue nominado como Mejor álbum de jazz latino en los premios de la Asociación de periodistas de jazz 2005.
    Miguel “Angá” Díaz es un percusionista y compositor originario de la provincia de Pinar del Río, Cuba, área conocida por sus tradiciones en la rumba.
    Fue de los primeros en incursionar por los senderos del ritmo que a la postre denominaron jazz latino. Participó siete años con el grupo Irakere y ha estado junto a músicos como Rubén González, Chucho Valdez, Tata Gí¼ines, Guillermo Barreto, Roy Hargrove y Steve Coleman.
    Quien completa la triada es el tunecino Dhafer Youssef, compositor cosmopolita, cantante y músico de oud.
    Gracias a su particular estilo vocal, impecable manera de tocar el oud, encantadoras composiciones de colorido árabe, vibraciones de lounge y una variedad de sonidos en fusión, está convertido en una estrella que emerge en escena, donde cruzan sonidos acústicos, electrónicos y world music.
    Digital prophecy, su último trabajo discográfico y que mereció elogios de la crítica, podría ser una verdadera definición de fusión: música árabe mezclada con jazz y una electrónica tan sutil, que casi resulta etérea.