De un carcelero a otro

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    Los tiempos en los que tenías que esperar un día o una semana para poder ver la continuación de uno de tus programas favoritos en la televisión, prácticamente se han quedado atrás. Esto ocurre sobre todo en aquellos lugares de mayor penetración de internet, donde incluso el televisor que no es inteligente se va quedando como un objeto más de decoración en la casa.

    El hecho es que la televisión tradicional que nos impone una programación a cierto horario, está quedándose atrás en una carrera en que las plataformas de televisión por internet llevan una amplia delantera.

    Este cambio podría ser percibido por algunos como puro beneficio, y más si se argumenta que los históricos monopolios dejarán de envenenar a las familias con sus productos basura, algo en lo que hasta cierto punto coincido.

    Sin embargo sabemos que en internet existen cosas iguales o peores, por lo que la clave —a pesar de los cambios en las plataformas—, sigue siendo la educación y atención que desde pequeños hay que darles a los hijos, para que el contenido al que tienen acceso, sea por el medio que sea, resulte sino educativo, al menos inofensivo. De otra manera no servirá de nada haber terminado con un carcelero para fortalecer a otro.