Christopher Proy

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    Su primer encuentro con la gastronomía tapatía fue una torta “bien ahogada” que le trajo como consecuencia conocer el baño de todos los lugares a los que iba, por más de una semana.
    Después de seis meses de estancia en esta ciudad, Christopher Proy, estudiante de intercambio en el CUCSH ha probado una gran variedad de platillos mexicanos, e incluso ya pide que le pongan chile. “Ya le agarré sabor”, cuenta.
    Antes de salir de Inglaterra, Christopher tenía estas opciones: Madrid, Santiago de Chile, Quito y Guadalajara. Al final decidió venir a México, a estudiar en la Universidad de Guadalajara, porque “tiene la reputación de ser una ciudad muy mexicana”, y porque algunos amigos le describieron a los tapatíos como amables y buena onda.
    A sus 20 años, sus conocimientos de español facilitaron su llegada a esta ciudad. Fue fácil adaptarse y hacer amigos.
    Acostumbrado a estar en un campus con más de 35 mil estudiantes, el CUCSH le ha parecido “muy bonito, porque es más pequeño y tranquilo”. Asegura que la biblioteca Manuel Rodríguez Lapuente es lo que más les gusta, porque “es muy moderna y tiene mucha variedad de libros”.
    Guadalajara le gustó tanto, que planea regresar una vez que concluya su carrera en Inglaterra. “Sí quiero volver para enseñar inglés o francés. Tengo muchos amigos aquí, y por eso es seguro que vuelva, aunque aún no sé cuando”.