Camino ascendente en la calidad educativa

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Pareciera que veinte años son muchos, sin embargo pueden ser pocos, según el marco de referencia con que se vea. En el ámbito empresarial veinte años pueden ser suficientes para que una mediana empresa se convierta en una empresa sólida y de prestigio mundial. En el ámbito tecnológico, en veinte años se pueden lograr desarrollos impredecibles, debido a la permanente innovación y desarrollo. Con la aparición de la internet, los avances en dispositivos móviles así como en el desarrollo de nuevos materiales, hacen que los últimos veinte años representen toda una revolución en el ámbito tecnológico, y que se manifiesta en la vida cotidiana impactando los ámbitos social, cultural y económico de cualquier país.

En el marco del desarrollo de una institución educativa, veinte años pueden ser muy significativos si se cuenta con un esquema organizacional claro y existen objetivos a lograr. En una institución como la Universidad de Guadalajara, los veinte años desde la creación de la Red Universitaria han sido notablemente trascendentes, no sólo al interior de la institución, sino para todo el estado de Jalisco y el Occidente del país. El impacto de la creación de la Red Universitaria ha sido diverso y significativo en múltiples ámbitos que van desde la ampliación y diversificación de la oferta educativa, lo cual, por lo general, es lo que más se percibe y representa mayor interés en la sociedad, hasta el crecimiento de la infraestructura física y tecnológica.

El tema de la cobertura, ha sido, sin duda alguna, un gran avance, pues se ha logrado tener presencia en todo el Estado de Jalisco. Sin embargo, es importante señalar que no sólo se ha ampliado la cobertura de la Educación Media y Superior, sino que se ha logrado un importante crecimiento en el tema de la calidad de la enseñanza y la capacidad de nuestra planta académica. Lo cual es uno de los mayores logros de la conformación de la Red.

Un ejemplo claro de la mejora en la capacidad de la planta académica en la Universidad es que, a pesar de que en 1994 el número de programas de posgrado existentes era considerable, tan sólo una docena se incluían como parte del Padrón Nacional de Posgrados reconocidos por su calidad. Ahora, veinte años después, el número de programas de posgrado de la Universidad de Guadalajara que son reconocidos por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), nos posiciona como líder a nivel nacional en el número de programas reconocidos. Este, sin duda, es un dato muy significativo, pues refleja que dichos programas cuentan con núcleos académicos sólidos, infraestructura necesaria y alta productividad científica o tecnológica, lo cual les permite lograr la pertinencia de su operación y óptimos resultados.

Si bien siempre hemos tenido recursos humanos capacitados, invaluables profesores que han dedicado su vida a las aulas, fue gracias a la creación de la Red Universitaria que, a través de la conformación de los Centros Temáticos y Regionales, se logró el fortalecimiento del profesorado, mejorando su formación  e incorporando nuevos especialistas. Lo anterior favoreció, notablemente, la práctica de la investigación; pero además, impactó en la calidad del pregrado, que hoy se manifiesta en el número de programas educativos acreditados.

Otro ejemplo: hace veinte años era frecuente que enviáramos a nuestros estudiantes a realizar estudios de posgrado en otras instituciones nacionales y del extranjero, y aunque sigue siendo una práctica vigente, en la actualidad estudiantes de otras instituciones, no sólo nacionales, buscan a la Universidad de Guadalajara para realizar estudios de posgrado, incluso para realizar estancias posdoctorales, lo cual es cada vez más recurrente y refleja la calidad y prestigio de los académicos de nuestra institución.

Día con día, la Universidad de Guadalajara dedica importantes esfuerzos para generar nuevas y mejores condiciones que den un mayor impulso a la labor de las personas dedicadas a la generación y transmisión del conocimiento científico y tecnológico, lo que indiscutiblemente trae como consecuencia una mejor y más profunda formación de nuestros estudiantes. Sin duda alguna, los beneficios de la creación de la Red Universitaria son innumerables, lo arriba mencionado son algunos ejemplos de lo logrado en tan solo veinte años.