Bienvenida del Rector general

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Me complace mucho estar con ustedes en este espacio que nos permite dar comienzo a un nuevo ciclo lectivo en toda la red universitaria.
Miles de jóvenes se incorporan a las actividades académicas en nuestra casa de estudios y a todos ellos les damos la bienvenida, tanto a los que cursan el nivel medio superior como el superior. Su presencia en nuestros espacios educativos es resultado de una selección justa y transparente, de la cual han ustedes resultado beneficiados. Otros miles de aspirantes no han alcanzado este privilegio en este ciclo y renovarán sus solicitudes de ingreso para el próximo.
Esta situación constituye para los nuevos estudiantes un elemento de reflexión muy importante, pues ahora, cuando la demanda de personas preparadas para incorporarse a la vida ciudadana es tan intensa, y además hay tantas opciones de educación, la oportunidad de estudiar en la Universidad de Guadalajara es muy valiosa y no debe ser desperdiciada por ninguno de ustedes.
Hoy la Universidad de Guadalajara, constituida en red, entrega sus servicios educativos en la mayor parte del estado de Jalisco, tenemos presencia de muy diversas maneras en muy apartados rincones de nuestra tierra y son miles los jóvenes que en sus lugares de origen pueden realizar sus estudios, sin el desarraigo que hace más de 10 años era obligado.
A quienes en las diversas regiones de nuestro estado y en la zona metropolitana de Guadalajara han tenido acceso a nuestra Universidad, les corresponde asumir la responsabilidad de su propia educación, la que el pueblo mexicano se encarga de sostener económicamente a través de instituciones como la nuestra.
La formación que han elegido viene acompañada del compromiso, principalmente para con ustedes mismos y sus familias, de protagonizar un proceso de aprendizaje en el que son las figuras principales, porque es en el estudiante en quien está centrada la formación, a la que deben entregarse con un ánimo autogestivo, constructivo, aprovechando la valiosa guía de sus profesores, involucrándose en todas las actividades que se organizan para su provecho y utilizando las tecnologías de información y comunicación de que dispone cada escuela.
A los estudiantes que vuelven a las aulas después de un periodo de vacaciones, también les recibimos con mucho gusto.
A todos les recuerdo que esta institución ha alcanzado en los últimos años avances significativos que hablan de nuestra calidad académica, así lo demuestra el hecho de que tenemos 32 programas de estudio acreditados por organismos externos, especialmente creados para evaluar la calidad de nuestros programas educativos.
Solo dos instituciones de educación superior nos superan en este indicador. Por ello es válido afirmar que ustedes tienen la oportunidad de formarse en una casa de estudios con un alto nivel de calidad, que no solamente recibe reconocimiento en este renglón; también nuestros investigadores alcanzan ya el número de 297 reconocidos por sus niveles de excelencia en el Sistema Nacional de Investigadores. Gracias a la permanente búsqueda de la calidad, la Universidad cuenta ya con 12 cuerpos académicos consolidados en el 2005 y tenemos 28 de ellos en proceso de consolidación, avalados por el Programa de Mejoramiento del Profesorado de Educación Superior (Promep).
En las acciones de mejoramiento de las oportunidades para los estudiantes y los académicos de la Universidad, hemos dado pasos importantes en los procedimientos para la internacionalización, un eje estratégico de nuestro Plan de Desarrollo Institucional, con la creación, apenas a principios de este año, de la Coordinación General de Cooperación e Internacionalización, así como la instalación del comité respectivo que gestionará en cada instancia de la red las acciones que aseguren nuestra competitividad internacional en el renglón de la educación pública superior.
Esperamos que con estas medidas se multipliquen las opciones de movilidad estudiantil y académica, de intercambio y de realización conjunta de programas de posgrado, así como de acreditación de títulos con un número considerable de instituciones de educación superior de todo el mundo.
Los invito a aprovechar la oportunidad que se les brinda de enriquecer su visión del mundo, de fortalecer el respeto por la diferencia y la de conocer otras culturas, para valorar mejor sus orígenes y su identidad.
Nuestra Universidad está reconocida como la que ocupa el primer lugar entre las instituciones académicas estatales que pertenecen al selecto grupo de universidades que cumplen con el perfil de docentes para entregar una educación de calidad, así lo afirmó el doctor Julio Rubio Oca, subsecretario de Educación Superior, hace pocas semanas, ante destacados académicos reunidos en la Universidad Autónoma Metropolitana.
Agregó que es la nuestra la universidad pública a la que más programas de maestría y doctorado (17) le han sido aceptados en este año dentro del Programa Institucional de Fortalecimiento del Posgrado (Pifop).
Hago referencia a estos progresos tan importantes para animarlos a todos ustedes a profesar un genuino interés por su propia formación, por los programas que la Universidad de Guadalajara pone en marcha para su beneficio y que les brinda la ocasión para adquirir una formación de calidad que no será posible asimilar sin empeño, y con la energía que en ustedes resulta ser una condición propia por su juventud.
Todos estos esfuerzos, además de tener al estudiante como figura central del aprendizaje, contribuyen a que nuestra casa de estudios crezca, se fortalezca y se consolide, para que cumpla con las funciones sustantivas que les han sido encomendadas por ley: la docencia, la investigación y la extensión.
En los tiempos actuales, así como lo hizo en el pasado, la Universidad de Guadalajara está llamada a continuar generando conocimiento y a aplicarlo; la sociedad en la que estamos inmersos requiere cada día ciudadanos mejor preparados que contribuyan al desarrollo, que se involucren en la solución de los problemas de la sociedad, que estén informados de los sucesos que impactan la vida de nuestro país y de otras naciones, que sean capaces de formular opiniones acertadas y asertivas y que tengan un profundo interés por ayudar a quienes más lo necesitan; ciudadanos conscientes de sus derechos y de sus obligaciones, que trabajan competitivamente en su entorno laboral, que buscan el perfeccionamiento de nuestra vida democrática y que cultivan los más altos valores éticos y humanísticos.
La formación que se adquiere en la Universidad de Guadalajara no solo pretende crear profesionistas que únicamente busquen el enriquecimiento material, sino también la satisfacción de ser ciudadanos plenos que se convierten en personas confiables y con liderazgo.
Somos una universidad socialmente pertinente y a ello ustedes pueden contribuir buscando por sí mismos la excelencia, la misma que les ha permitido a decenas de nuestros alumnos recibir, como ocurre cada año, un reconocimiento especial como estudiantes sobresalientes; a ganar competencias estatales, nacionales e internacionales en las olimpiadas de conocimientos, a recibir premios muy importantes por las innovaciones científicas y tecnológicas que han creado. Muchos de nuestros estudiantes también son acreedores a reconocimientos y preseas por su alto desempeño deportivo; son ganadores de certámenes literarios, de pintura, de escultura, de ensayo.
No todo se puede realizar de una sola vez. Este es solo un panorama de lo que su ingreso a la Universidad de Guadalajara puede significar trabajando con tesón, con ánimo triunfador en la búsqueda de la trascendencia.
Desafortunadamente nuestra cobertura se ve limitada, principalmente por un presupuesto insuficiente, que no nos permite recibir en nuestras aulas a todos los que desean entrar. Sin embargo, hacemos un gran esfuerzo comparados con otras instituciones públicas del país, por admitir un porcentaje considerable de aspirantes que con su esfuerzo logran ingresar a nuestra institución, después de realizar un proceso de selección justo y transparente.
Todos juntos, autoridades, profesores, trabajadores administrativos y estudiantes conformamos esta gran comunidad universitaria, que piensa y trabaja; esperamos que quienes ya estaban dentro, así como los que ahora se incorporan a ella, se afanen continuamente por preservar la calidad que hemos alcanzado, y a incrementarla, a aprovechar las oportunidades tan valiosas que ofrece una vida universitaria.
Les deseo el mejor de los éxitos en este nuevo ciclo lectivo a todos los profesores y a todos los estudiantes y les reitero mi más cordial bienvenida.

¡MUCHAS GRACIAS!